frank c.
Poeta adicto al portal
La tierra tiembla bajo
el acero muerto
y en su interior
las almas se despiden
de su destrozado
y joven cuerpo.
Lo inenarrable sucede
en un segundo,
vine aquí desde lejos,
ahora no soy
del mundo.
Grita el niño, el anciano,
el padre, el hermano.
La sangre se hizo rio,
y el rio un pantano.
Lleven mi cuerpo sin alma,
¡regrésenme a mi tierra!
Que no soy polvo de aquí,
américa me espera.
En memoria a las víctimas del accidente de tren en España, donde murieron norte y sur americanos, y a todo el resto de humanos que perecieron ahí.
el acero muerto
y en su interior
las almas se despiden
de su destrozado
y joven cuerpo.
Lo inenarrable sucede
en un segundo,
vine aquí desde lejos,
ahora no soy
del mundo.
Grita el niño, el anciano,
el padre, el hermano.
La sangre se hizo rio,
y el rio un pantano.
Lleven mi cuerpo sin alma,
¡regrésenme a mi tierra!
Que no soy polvo de aquí,
américa me espera.
En memoria a las víctimas del accidente de tren en España, donde murieron norte y sur americanos, y a todo el resto de humanos que perecieron ahí.