QUINSONNAS
Poeta fiel al portal
Mirando al farolillo de mi tren
su rojo es de amargura y decepción
dejándome varado en su estación
sentado y moribundo en este andén.
Mortífero me afecta su vaivén
llevándose a mi frágil ilusión
quebrada y prisionera en un vagón
camino hacia un abrupto terraplén.
Contigo rebosé felicidad
dichoso compartiendo en plenitud
lo mismo que alejaste ya de mí.
Te fuiste con total frivolidad
quedándome sin tren en mi ataúd
jamás sin retornar conmigo aquí.