César Guevar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Todavía embellecen mi jardín
tres tenaces y hermosas clavellinas
cual testigos silentes de las ruinas
de un amor que, agotado, tuvo fin.
Allí están, recordándome el carmín
que robé de tu boca en las esquinas.
Allí están: impertérritas meninas,
¡tres damitas de lienzo y figurín!
Al mirarlas evoco tus caderas,
tu dulce primavera, nuestros sueños…
(¿A dónde irán los sueños que se van?)
Mil dardos destrozaron las quimeras
e hicieron fracasar cien mil empeños
gastados en luchar con vano afán.
Tus labios ya no están;
solo tres clavellinas permanecen
mientras tú y nuestro amor... se desvanecen.
Febrero y olas lejanas, 2016. César Guevara