amormejia
Poeta veterano en el portal
Tres mil abruptos despertares
una mezcla religiosa involuntaria
la ceniza y la sangre hechas llanto
entre los ojos atónitos del mundo...
Diez años de podrirse la mente con lo ocurrido
de buscar culpables oculares y mencionados
de ser testigos a diario de interminables lágrimas
estas que han hecho océanos en las conciencias
y en los altares de todas las creencias...
Diez años de que mis retinas desprendidas quedaron
de ver al hombre hacer lo que más bien sabe hacer...
de culpar y culpar sin querer encontrar la raíz de lo ocurrido.
Se han cementado los recuerdos
los abrazos ausentes
los besos de despedida
las tardes, noches y madrugadas en compañía;
se han desbordado ya diez años de las mentes maestras,
estas que están siempre presentes por ausencia...
El mundo vio su propia cara inversa
la maldad, el desquite y la soberbia
pero, ¿Qué ganamos o que perdimos?
Jugada estaba la moneda del destino
tuvo que caer desgracia para concientizar
para abrir caminos y auto-evaluarnos
para podernos desarraigar de lo propio
para poder estar en lo profundo del zapato ajeno...
Diez años fueron testigos de un acontecer
repudiado y admirado
maldecido y bendecido por la fe;
pero la humanidad sigue ahí, fría
y falta de benevolencia, creando y deshaciendo
esparciendo el polvo de los huesos sobre lo estrujado del alma.
Hace diez años, nadie ganó;
sino que todos pagamos el precio
de ser humanos e imperfectos...
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