harold perez
Poeta recién llegado
Tres minutos para retirar mi dedo de tu corazón.
con él urgué en las fibras mas sensitivas de tu ser cognoscente;
Con el no solamente probé tu carne, te hice nacer.
Tres minutos para retirararlo, para deshacerlo.
Tres minutos para quedarme de espaldas con esa sangre en redondel...
Bastan tres minutos de la vida entera
Para saber que no fue la primera
vez que yo lo retiré (de tu corazón en escaramuza)
y déjale a otras musas
lo de la idea de yo no se que.
Tres minutos para retirar, con pulso vibrante, mi dedo de tu corazón;
Y faltan otros tres
Para que leas otra cosa y poder penetrarlo desesperadamente de nuevo.
No me crees?
Ven.
con él urgué en las fibras mas sensitivas de tu ser cognoscente;
Con el no solamente probé tu carne, te hice nacer.
Tres minutos para retirararlo, para deshacerlo.
Tres minutos para quedarme de espaldas con esa sangre en redondel...
Bastan tres minutos de la vida entera
Para saber que no fue la primera
vez que yo lo retiré (de tu corazón en escaramuza)
y déjale a otras musas
lo de la idea de yo no se que.
Tres minutos para retirar, con pulso vibrante, mi dedo de tu corazón;
Y faltan otros tres
Para que leas otra cosa y poder penetrarlo desesperadamente de nuevo.
No me crees?
Ven.