Tres poetas y su octubre...

Rosario Martín

Poeta que considera el portal su segunda casa
OCTUBRE de José Ángel Valente(Orense 1929)

Hay una leve luz caída
entre las hojas de la tarde.
Dame
tu mano y cruza
de puntillas conmigo
para nunca pisarla,
para no arder tan tenue
en sus dormidas brasas
y consumirte lenta
en el perfil del aire.
...

NOCHE TRISTE DE OCTUBRE de Jaime Gil de Biedma(Barcelona 1929)

A Juan Marsé

Definitivamente
parece confirmarse que este invierno
que viene, será duro.
Adelantaron
las lluvias, y el Gobierno,
reunido en consejo de ministros,
no se sabe si estudia a estas horas
el subsidio de paro
o el derecho al despido,
o si sencillamente, aislado en un océano,
se limita a esperar que la tormenta pase
y llegue el día, el día en que, por fin,
las cosas dejen de venir mal dadas.
En la noche de octubre,
mientras leo entre líneas el periódico,
me he parado a escuchar el latido
del silencio en mi cuarto, las conversaciones
de los vecinos acostándose,
todos esos rumores
que recobran de pronto una vida
y un significado propio, misterioso.
Y he pensado en los miles de seres humanos,
hombres y mujeres que en este mismo instante,
con el primer escalofrío,
han vuelto a preguntarse por sus preocupaciones,
por su fatiga anticipada,
por su ansiedad para este invierno.
Mientras que afuera llueve.
Por todo el litoral de Cataluña llueve
con verdadera crueldad, con humo y nubes bajas,
ennegreciendo muros,
goteando fábricas, filtrándose
en los talleres mal iluminados.
Y el agua arrastra hacia la mar semillas
incipientes, mezcladas en el barro
árboles, zapatos cojos, utensilios
abandonados y revuelto todo
con las primeras Letras protestadas.
...

A VECES, EN OCTUBRE, ES LO QUE PASA...de Ángel González(Oviedo 1925)

Cuando nada sucede,
y el verano se ha ido,
y las hojas comienzan a caer de los árboles,
y el frío oxida el borde de los ríos
y hace más lento el curso de las aguas;
cuando el cielo parece un mar violento,
y los pájaros cambian de paisaje,
y las palabras se oyen cada vez más lejanas,
como susurros que dispersa el viento;
entonces,
ya se sabe,
es lo que pasa:
esas hojas,los pájaros,las nubes,
las palabras dispersas y los ríos,
nos llenan de inquietud súbitamente
y de desesperanza.
No busquéis el motivo en vuestros corazones.
Tan sólo es lo que dije:
lo que pasa.
 
Última edición:
Buenos poemas estacionales, compi, yo me quedo con el segundo poema, aunque de los tres poetas me quedo con Ángel Gonzalez. Gracias por traerlos, amiga. Un beso.
 
Los tres están buenos, pero el primero me gusta más, los poemas muy largos me enfadan, está uno esperando a ver a que horas cuaja y a veces se queda aguado. Besos Sra, Martín.

Con esta entrada quise hacer un pequeño homenaje a octubre
y elegí para ello tres poetas de la generación de los 50,naturalmente
debe haber muchos más poemas de octubre y más cortitos;)
pero la idea surgió ayer por la tarde y es lo que encontré...
En la generación de los 50 hay algunas mujeres(como siempre muy pocas)
y en ninguna encontré, de momento,un poema de octubre.
Gracias, señor homo,te dejo un poema de domingo
de Julia Uceda, una de las poetas de la generación de los 50 y besos...

SEMANAS de Julia Uceda(Sevilla en 1925)

Cuántos lunes y martes
en el polvo, detrás, por los caminos.
Serían diferentes entre sí, pero todos
parecían el mismo.

Busco las sillas, las ventanas, los lechos
de la fiebre o el llanto, del diente dolorido,
a esos lunes o martes, y ya todos
están fuera de sitio.

Forman montón de cosas, horas,
piedras, palabras, lápices, destinos,
pero fueron cruzando la puerta de hacia adentro
con mucho frío.

A veces los despierta una canción
antigua, una esquina, un amigo,
y me hace gracia de que todos entonces
me parezcan domingos.

Julia Uceda
 
Última edición:
Buenos poemas estacionales, compi, yo me quedo con el segundo poema, aunque de los tres poetas me quedo con Ángel Gonzalez. Gracias por traerlos, amiga. Un beso.
Hay muchos y grandes poetas en la generación de los 50
pero el tema central era octubre y es lo que encontré...
Te dejo un poema de una poeta que pertenece a dicha generación
y que me encanta.Gracias, compi,un beso.

GODIVA EN BLUE JEANS de María Victoria Atencia(Málaga en 1931)

Cuando sobrepasemos la raya que separa
la tarde de la noche, pondremos un caballo
a la puerta del sueño y, tal Lady Godiva,
puesto que así lo quieres, pasearé mi cuerpo
-los postigos cerrados- por la ciudad en vela...
No, no es eso, no es eso; mi poema no es eso.
Sólo lo cierto cuenta.
Saldré de pantalón vaquero (hacia las nueve
de la mañana), blusa del "Long Play" y el cesto
de esparto de Guadix (aunque me araña a veces
las rodillas). Y luego, de vuelta del mercado,
repartiré en la casa amor y pan y fruta.
 
Parece que los años no pasen; ni para los gobiernos ni para los octubres. Siempre se repiten los tiempos de espera y las ansias de nuevas esperanzas.
Pero hoy manda el otoño, eso seguro, y las buenas letras que tus ojos nos traen con un padecimiento acumulado… es lo que pasa y lo que no pasa lo que nos va oxidando.
Perfecto leerte a estas horas, 19,26, mientras espero las lluvias para mañana.
Besos, Rosario, hasta tus piedras y sillares.
 
SEMANAS de Julia Uceda(Sevilla en 1925)

Cuántos lunes y martes
en el polvo, detrás, por los caminos.
Serían diferentes entre sí, pero todos
parecían el mismo.

Busco las sillas, las ventanas, los lechos
de la fiebre o el llanto, del diente dolorido,
a esos lunes o martes, y ya todos
están fuera de sitio.

Forman montón de cosas, horas,
piedras, palabras, lápices, destinos,
pero fueron cruzando la puerta de hacia adentro
con mucho frío.

A veces los despierta una canción
antigua, una esquina, un amigo,
y me hace gracia de que todos entonces
me parezcan domingos.

Julia Uceda
Hermoso Poema Sra. Martín. Felicitación por su acervo cultural.
 
Parece que los años no pasen; ni para los gobiernos ni para los octubres. Siempre se repiten los tiempos de espera y las ansias de nuevas esperanzas.
Pero hoy manda el otoño, eso seguro, y las buenas letras que tus ojos nos traen con un padecimiento acumulado… es lo que pasa y lo que no pasa lo que nos va oxidando.
Perfecto leerte a estas horas, 19,26, mientras espero las lluvias para mañana.
Besos, Rosario, hasta tus piedras y sillares.
Te traigo un cachito de otoño, un café
y dos tesoros que he pedido prestado a una niña grande,
Gloria Fuertes (Madrid 1917) ligada a la generación del 50.

“La vida es una hora,
apenas te da tiempo a amarlo todo,
a verlo todo.
La vida sabe a musgo,
Sabe a poco la vida si no tienes
Más manos en las manos que te dieron.
Al final escogemos un lugar peligroso,
Un pretil, una vía,
La punta de un puñal donde pasar la noche”
(“Obras incompletas”, pág. 129).
*******
“En los poemas
tengo que hacer o sentir lo que siento,
que veáis lo que veo,
que oigáis lo que oigo,
que améis lo que amo.
Soy fuerte, lo sabéis,
Pero a veces me resquebrajo
Y me salen los versos furiosos
Y acojonados”
(“Mujer de verso en pecho”, pág. 79).
Gloria Fuertes

Gracias, amigo entero,un beso
 
Última edición:
Con tanta buena poesía que nos traes, compi, me he picado, jeje, aquí dejo yo uno, un poquito lúgubre, pero muy bueno. Un beso amiga.


-La habitación del suicida-

Seguramente crees que la habitación estaba vacía.
Pues no. Había tres sillas bien firmes.
Una lámpara buena contra la oscuridad.
Un escritorio, en el escritorio una cartera, periódicos.
Un buda despreocupado. Un cristo pensativo.
Siete elefantes para la buena suerte y en el cajón una agenda.
¿Crees que no estaban en ella nuestras direcciones?

Seguramente crees que no había libros, cuadros ni discos.
Pues sí. Había una reanimante trompeta en unas manos negras.
Saskia con una flor cordial.
Alegría, divina chispa.
Odiseo sobre el estante durmiendo un sueño reparador
tras las fatigas del canto quinto.
Moralistas,
apellidos estampados con sílabas doradas
sobre lomos bellamente curtidos.
Los políticos justo al lado se mantenían erguidos.

No parecía que de esta habitación no hubiera salida,
al menos por la puerta,
o que no tuviera alguna perspectiva, al menos desde la ventana.

Las gafas para ver a lo lejos estaban en el alféizar.
Zumbaba una mosca, o sea que aún vivía.

Seguramente crees que cuando menos la carta algo aclaraba.
Y si yo te dijera que no había ninguna carta.
Tantos de nosotros, amigos, y todos cupimos
en un sobre vacío apoyado en un vaso.

Wislawa Szymborska
 
Última edición por un moderador:
Con tanta buena poesía que nos traes, compi, me he picado, jeje, aquí dejo yo uno, un poquito lúgubre, pero muy bueno. Un beso amiga.


-La habitación del suicida-

Seguramente crees que la habitación estaba vacía.
Pues no. Había tres sillas bien firmes.
Una lámpara buena contra la oscuridad.
Un escritorio, en el escritorio una cartera, periódicos.
Un buda despreocupado. Un cristo pensativo.
Siete elefantes para la buena suerte y en el cajón una agenda.
¿Crees que no estaban en ella nuestras direcciones?

Seguramente crees que no había libros, cuadros ni discos.
Pues sí. Había una reanimante trompeta en unas manos negras.
Saskia con una flor cordial.
Alegría, divina chispa.
Odiseo sobre el estante durmiendo un sueño reparador
tras las fatigas del canto quinto.
Moralistas,
apellidos estampados con sílabas doradas
sobre lomos bellamente curtidos.
Los políticos justo al lado se mantenían erguidos.

No parecía que de esta habitación no hubiera salida,
al menos por la puerta,
o que no tuviera alguna perspectiva, al menos desde la ventana.

Las gafas para ver a lo lejos estaban en el alféizar.
Zumbaba una mosca, o sea que aún vivía.

Seguramente crees que cuando menos la carta algo aclaraba.
Y si yo te dijera que no había ninguna carta.
Tantos de nosotros, amigos, y todos cupimos
en un sobre vacío apoyado en un vaso.

Wislawa Szymborska

Wislawa Szymborska dijo en una entrevista:
Mi poesía, como la vida, es una moneda: tiene una parte trágica
y una parte cómica.”

Gracias, Luis,por acercarla...Difícil elegir uno de sus poemas
pero volví a leer el que dejo a continuación y ufff...
Un terrorista: Él observa

La bomba explotará en el bar a las trece veinte.
Ahora apenas son las trece y dieciséis.
Algunos todavía tendrán tiempo de salir.
Otros de entrar.

El terrorista ya se ha situado al otro lado de la calle.
Esa distancia lo protege de cualquier mal
y se ve como en el cine:

Una mujer con una cazadora amarilla: ella entra.
Un hombre con unas gafas oscuras: él sale.
Unos chicos con vaqueros: ellos está hablando.
Trece diecisiete y cuatro segundos.
Ese más abajo tiene suerte y sube a una moto,
y ese más alto entra.

Trece diecisiete y cuarenta segundos.
Una niña: ella va andando con una cinta verde en el pelo.
Sólo que de repente ese autobús la tapa.

Trece dieciocho.
Ya no está la niña.
Habrá sido tan tonta como para entrar, o no,
eso ya se verá cuando vayan sacando.

Trece diecinueve.
Y ahora como que no entra nadie.
En vez de entrar aún hay un gordo calvo que sale.
Pero parece que busca algo en sus bolsillos y
a las trece veinte menos diez segundos
vuelve a buscar sus miserables guantes.

Son las trece veinte.
Qué lento pasa el tiempo.
Parece que ya.
Todavía no.
Sí, ahora.
Una bomba: la bomba explota.

Wislawa Szymborska
 
OCTUBRE de José Ángel Valente(Orense 1929)

Hay una leve luz caída
entre las hojas de la tarde.
Dame
tu mano y cruza
de puntillas conmigo
para nunca pisarla,
para no arder tan tenue
en sus dormidas brasas
y consumirte lenta
en el perfil del aire.
...

NOCHE TRISTE DE OCTUBRE de Jaime Gil de Biedma(Barcelona 1929)

A Juan Marsé

Definitivamente
parece confirmarse que este invierno
que viene, será duro.
Adelantaron
las lluvias, y el Gobierno,
reunido en consejo de ministros,
no se sabe si estudia a estas horas
el subsidio de paro
o el derecho al despido,
o si sencillamente, aislado en un océano,
se limita a esperar que la tormenta pase
y llegue el día, el día en que, por fin,
las cosas dejen de venir mal dadas.
En la noche de octubre,
mientras leo entre líneas el periódico,
me he parado a escuchar el latido
del silencio en mi cuarto, las conversaciones
de los vecinos acostándose,
todos esos rumores
que recobran de pronto una vida
y un significado propio, misterioso.
Y he pensado en los miles de seres humanos,
hombres y mujeres que en este mismo instante,
con el primer escalofrío,
han vuelto a preguntarse por sus preocupaciones,
por su fatiga anticipada,
por su ansiedad para este invierno.
Mientras que afuera llueve.
Por todo el litoral de Cataluña llueve
con verdadera crueldad, con humo y nubes bajas,
ennegreciendo muros,
goteando fábricas, filtrándose
en los talleres mal iluminados.
Y el agua arrastra hacia la mar semillas
incipientes, mezcladas en el barro
árboles, zapatos cojos, utensilios
abandonados y revuelto todo
con las primeras Letras protestadas.
...

A VECES, EN OCTUBRE, ES LO QUE PASA...de Ángel González(Oviedo 1925)

Cuando nada sucede,
y el verano se ha ido,
y las hojas comienzan a caer de los árboles,
y el frío oxida el borde de los ríos
y hace más lento el curso de las aguas;
cuando el cielo parece un mar violento,
y los pájaros cambian de paisaje,
y las palabras se oyen cada vez más lejanas,
como susurros que dispersa el viento;
entonces,
ya se sabe,
es lo que pasa:
esas hojas,los pájaros,las nubes,
las palabras dispersas y los ríos,
nos llenan de inquietud súbitamente
y de desesperanza.
No busquéis el motivo en vuestros corazones.
Tan sólo es lo que dije:
lo que pasa.

¡Qué maravilla estos 3 poemas de autores tan diferentes! Gracias por traerlos Rosario. Los tres tienen en común el otoño y la desesperanza de este mes, también es octubre en nuestras vidas en lo que concierne a esa desazón que nos embarga.La noche triste de Gil de Biedma me ha llegado al alma removiendo todos los cimientos. El Octubre de Ángel González es una radiografía de los estragos de esta estación sobre nuestro estado de ánimo, por cierto convertido en muy luminoso en José Ángel Valente.
Encantada de encontrarte en este mes tan emblemático.
Abrazos en este jueves feriado de finales de octubre reivindicando que no nos cambien el horario
:)
 
¡Qué maravilla estos 3 poemas de autores tan diferentes! Gracias por traerlos Rosario. Los tres tienen en común el otoño y la desesperanza de este mes, también es octubre en nuestras vidas en lo que concierne a esa desazón que nos embarga.La noche triste de Gil de Biedma me ha llegado al alma removiendo todos los cimientos. El Octubre de Ángel González es una radiografía de los estragos de esta estación sobre nuestro estado de ánimo, por cierto convertido en muy luminoso en José Ángel Valente.
Encantada de encontrarte en este mes tan emblemático.
Abrazos en este jueves feriado de finales de octubre reivindicando que no nos cambien el horario
:)
Gracias, Valentina,tu presencia es un lujo.
Ya es viernes, compañera,mañana llegará otro sábado
uno más de los muchos que ya hemos pronunciado...
Ellos tenían y tienen un no sé qué, qué sé yo,
pero mejor te lo cuenta ella...
María Victoria Atencia García(Málaga-1931)

LOS SÁBADOS

Los sábados teníamos de par en par los ojos
enseñando las luces doradas del domingo,
mientras iban las horas resbalando su carga
de ilusión en nosotras.

Sentadas en pupitres, en filas o en recreos,
pensábamos el día perfecto cada una
con un sol, sus películas y su adiós en la calle
al niño que llevaba nuestro nombre en su frente.

Volar era la clave escrita en nuestro ánimo.
Soñábamos con puertas y con la interminable
escalera que parte el monte en dos mitades,
donde un coche esperaba nuestra vuelta más rápida,
llevándose un viaje de alegría hacia el centro.

Mas pasaba el domingo, y con él los proyectos
de toda una semana extrañamente larga;
y el resultado era arrastrar la nostalgia
seis días como puños.

María Victoria Atencia

Un abrazo y ojalá que lo consigáis y no os cambien el horario.
 
Última edición:
Qué fantástico el poema y el último verso Rosario : "seis días como puños". Mis semanas son distintas a la mayoría, mañana será lunes para mi:)pero me emocionan igualmente las emociones que suscitan ese sábado en el poema de Mª Victoria. La libertad de romper con la rutina, de volar e imaginar lo que se disfrutará de ese tiempo magnífico con un abanico de ilusiones. Me ha encantado
Abrazos en este otoño que parece veroño
;)
 
Qué fantástico el poema y el último verso Rosario : "seis días como puños". Mis semanas son distintas a la mayoría, mañana será lunes para mi:)pero me emocionan igualmente las emociones que suscitan ese sábado en el poema de Mª Victoria. La libertad de romper con la rutina, de volar e imaginar lo que se disfrutará de ese tiempo magnífico con un abanico de ilusiones. Me ha encantado
Abrazos en este otoño que parece veroño
;)
En cualquiera de las generaciones gloriosas
la casi ausencia de mujeres las hace incompletas
y no es por falta de poetas, ya lo sabemos,es por esa constante
de dejarnos a un lado, sin embargo ahí están
por eso hay que buscarlas y dar a conocer su arte.
Contestar los comentarios con sus poemas
es mi pequeña aportación y yo te agradezco
con todo mi afecto tu presencia, Valen-Tina,
como mujer y compañera.
Feliz día de la semana, cualquiera de ellos,laborable o festivo...
 
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