Los dioses esperan.
A la altura del horizonte.
Más tarde la mordedura.
Y la necrosis.
La piel ultravioleta.
En torno al viejo fresno.
Los ríos serpentean.
Refulge el frío escudo.
Como una moneda
recién hecha.
Loki se ha acostumbrado
a no sentir nada.
Cintura y piernas.
Una acero profano
rasura su barba
de líquenes sagrados.
Los hombres llegaron a la cima.
El odio les corta los labios.
Loki tiene tiempo de escupir
al fuego las semillas de un manzano.
Alcanza a ver como ruedan
los anillos del ocaso.
A la altura del horizonte.
Más tarde la mordedura.
Y la necrosis.
La piel ultravioleta.
En torno al viejo fresno.
Los ríos serpentean.
Refulge el frío escudo.
Como una moneda
recién hecha.
Loki se ha acostumbrado
a no sentir nada.
Cintura y piernas.
Una acero profano
rasura su barba
de líquenes sagrados.
Los hombres llegaron a la cima.
El odio les corta los labios.
Loki tiene tiempo de escupir
al fuego las semillas de un manzano.
Alcanza a ver como ruedan
los anillos del ocaso.
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