Hoy, la vida
dibujó en mi, tres versos.
dibujó en mi, tres versos.
El primero era un ruiseñor
de canto azul e inagotable
que vistió y calentó
mis pensamientos
con luz, luz dorada,
imperfecta y adorable.
de canto azul e inagotable
que vistió y calentó
mis pensamientos
con luz, luz dorada,
imperfecta y adorable.
El otro es un anillo,
verde, pálido y lleno de amaneceres;
el alba me anunciaba
la calma y silencio de las nubes,
mientras que una brisa fresca de un torbellino,
un torbellino de amor, alegría y colores
me susurraba el próximo verso.
verde, pálido y lleno de amaneceres;
el alba me anunciaba
la calma y silencio de las nubes,
mientras que una brisa fresca de un torbellino,
un torbellino de amor, alegría y colores
me susurraba el próximo verso.
Amor para darte,
alegría para sentirla juntos
y colores para pintarte
un cielo, cuatro estrellas
y mi cariño.
alegría para sentirla juntos
y colores para pintarte
un cielo, cuatro estrellas
y mi cariño.
El tercero sería un crepúsculo,
de un cuento, una ópera,
una historia
pintada al oleo,
llena de matices vivos
y deseos fugases.
de un cuento, una ópera,
una historia
pintada al oleo,
llena de matices vivos
y deseos fugases.
Este último, muy particular,
le ponía propósito a todos.
Hoy la vida me dibujó
tres versos, un canto
un deseo, una obra,
tres versos que gritan
¡te amo!
le ponía propósito a todos.
Hoy la vida me dibujó
tres versos, un canto
un deseo, una obra,
tres versos que gritan
¡te amo!