Desciende asustado por la tribulación
que acaece a estas horas.
A esta época contemporanea nuestra
de número y balance
que valoro más bién poco.
Me lleva lo irreal,
el sueño vigilante
que me acompaña siempre
que me dice si merece la pena la lucha por seguir
el día que vivir,
el amor que llegar.
La obstinación latente
contra tú contrapunto
que me da un valor raro
y sigo peleando
contra mi propio yo
juntito a la legión
que conformais conmigo
comparto lo vivido
y me siento mejor.
Mi vida en vuestras manos
cobra sentido aún
cuando me encuentro solo
y venzo al dictador,
deidad de solitarios
unidos por amor.