Lo celestial de tu hermoso rostro
y tu empeño por vivír
a mi lado como tu elixír
convirtieron a mi ser en otro,
firme y con el poder de sentír
y de viajar por todo tu cuerpo,
pensar cada hora de mi tiempo
en tí, sin necesitar mentír.
Pintando tu sonrisa despierto,
frio y caliente con tu mirada,
pasión en un castillo de almohadas,
que desenvoca en el aeropuerto
donde estaba la escena anhelada*
y despegaba nuestra ilusión
hacia el éter de nuestra relación
y aterrizó en nubes congeladas,
y desnutriendo la tentación
de tomarte entre mis brazos*
durante eternos y arduos ocasos
apagando la sed de pasión.
Ya a la mitad se alejan los vasos
y tu foto funebre en mi buró
vive prescindiendo del futuro,
dandole vida y nombre al fracaso.
Decidiste romper el conjuro
y en mi mente diste vida al tumor
que dos meses asesinó mi humór
y dió a lúz a mi otro yo inseguro.
El tranquilo mundo se esfumó
al no poderte ver mas conmigo,
pero si en las uñas de un amigo,
y observé mas de lo que erá rumor,
no observabas dinero en mi ombligo,
ni cuentas bancarias a tu nombre,
él me ha dicho que fuí siempre el hombre,
y él fué sólo complice y testigo
del invento que hizó que me asombre,
que todos mis pensamientos dancen,
que mis palabras jamas me alcancen
para contar tu acto de renombre.
Mi amór eterno que en páz descanses,
tu valentía me cubrió de luto,
te admiro, te amo y te hago un tributo
por tu partida a causa del cáncer.*
y tu empeño por vivír
a mi lado como tu elixír
convirtieron a mi ser en otro,
firme y con el poder de sentír
y de viajar por todo tu cuerpo,
pensar cada hora de mi tiempo
en tí, sin necesitar mentír.
Pintando tu sonrisa despierto,
frio y caliente con tu mirada,
pasión en un castillo de almohadas,
que desenvoca en el aeropuerto
donde estaba la escena anhelada*
y despegaba nuestra ilusión
hacia el éter de nuestra relación
y aterrizó en nubes congeladas,
y desnutriendo la tentación
de tomarte entre mis brazos*
durante eternos y arduos ocasos
apagando la sed de pasión.
Ya a la mitad se alejan los vasos
y tu foto funebre en mi buró
vive prescindiendo del futuro,
dandole vida y nombre al fracaso.
Decidiste romper el conjuro
y en mi mente diste vida al tumor
que dos meses asesinó mi humór
y dió a lúz a mi otro yo inseguro.
El tranquilo mundo se esfumó
al no poderte ver mas conmigo,
pero si en las uñas de un amigo,
y observé mas de lo que erá rumor,
no observabas dinero en mi ombligo,
ni cuentas bancarias a tu nombre,
él me ha dicho que fuí siempre el hombre,
y él fué sólo complice y testigo
del invento que hizó que me asombre,
que todos mis pensamientos dancen,
que mis palabras jamas me alcancen
para contar tu acto de renombre.
Mi amór eterno que en páz descanses,
tu valentía me cubrió de luto,
te admiro, te amo y te hago un tributo
por tu partida a causa del cáncer.*