Naturu3
Poeta fiel al portal
Hay días silentes como estrellas
delirios sin consumo de amapola y
extáticas visiones de fortuna pesarosa, rumiando vendavales asidos sin las manos.
El viento, enhiesto bravucón,
es el azul quebrado del desenlace.
Hay un lugar ahumado, pasado, poblado por las hojas; por las pistas de hojas débiles que se nos esconden en el decantar inocente de la escueta lucha, de la mansa sangre.
Cuando las ruinas decoran el hilvanado aroma de la derrota
del aire estrecho como el principio
misterio, o desarrollo libre, acaudalado de ademanes rústicos y
cartográficos, incompatibles con el deseo.
Hay noches rabiosas como soles
festines invencibles
tributo a los tímidos pies que nos sostienen, conducen, detienen devuelven, deshojan
esclavos
en la flechada herida nuestra: ser.
delirios sin consumo de amapola y
extáticas visiones de fortuna pesarosa, rumiando vendavales asidos sin las manos.
El viento, enhiesto bravucón,
es el azul quebrado del desenlace.
Hay un lugar ahumado, pasado, poblado por las hojas; por las pistas de hojas débiles que se nos esconden en el decantar inocente de la escueta lucha, de la mansa sangre.
Cuando las ruinas decoran el hilvanado aroma de la derrota
del aire estrecho como el principio
misterio, o desarrollo libre, acaudalado de ademanes rústicos y
cartográficos, incompatibles con el deseo.
Hay noches rabiosas como soles
festines invencibles
tributo a los tímidos pies que nos sostienen, conducen, detienen devuelven, deshojan
esclavos
en la flechada herida nuestra: ser.