Intentamos vivir, ¡ Es verdad !
Pero la vida sucede ahí fuera.
A la intemperie; bajo el cielo azul con nubes blancas.
Pues eso es Amor: Diversidad; y también, núcleo generador blanco-azulado.
Por ello, quedarnos mucho tiempo, dentro de un edificio, supone un disparate total.
Así, enloqueceríamos.
Ahora bien, salir a pasear por el campo, conlleva un riesgo.
Porque en campo abierto, parecemos muy vulnerables.
Y sin embargo, es en la ciudad, donde los coches, los camiones, los autocares y las motos, nos quitan energía.
Se llevan nuestra impronta.
De ahí que, después de la Revolución Industrial, cada década que pasa, en los países más desarrollados, hay una merma en muchos descendientes. Una merma en cuanto a la integridad celular. Se va debilitando el código genético, y algunos niños parecen tan flacos, y tan enclenques, que de verdad, necesitan prontamente, nutrirse bien. Nutrirse con alimentos contundentes, como son el cacao, la miel de abejas, el agua de Mar ( mezclada con agua dulce ), o la mostaza, el Aloe Vera, el ajo, la malta de cebada, etc.
El ADN se resiente, si uno vive rodeado de maquinaria fuerte y pesada.