Aída Doreen
Poeta recién llegado
Lágrimas brotaron de mis ojos,tras un árbol, gris atardecer,bajo inmenso sol que se escondíafrente a una casa color miel.Pesan en mis manos pensamientos,y aquel sueño que no ha de volver,el que cumple algún encantamiento,mas ¡qué tonta soy!... no puede ser.No más llanto, que no haya tristeza,esta almohada no es buen confidente,mejor voy guardándome mi pena donde nadie sepa mi pendiente.¡Triste amanecer del negro Octubre!,que las horas pasen como el viento,que el día muera y sea de noche,llévame a dormir y para el tiempo.No me hagas seguir sintiendo el fríode un amanecer que sabe amargo,mira que el dolor no es buen amigo,y en mi corazón se ha clavado.Luna, débil luz que te alucina,cúbreme con tu candor, dulzura,cierra aquellos ojos que lloraron,mata de una vez aquella duda.Desangran en mi las fantasías,se deslizan suave entre mis dedos,miro aquella luz, la melodía que no me cantaste la oía.Pero ya no miro amaneceres,ya no siento más la brisa diurna,¿dónde se ha escondido?, ¿ya se ha ido?hoy eterno adiós, no hay sol ni luna.Aída Doreen****** © All rights reserved.