Calidoscópio
Poeta recién llegado
He sollozado en vano
mientras el mundo sonreía
ajenamente
la alegría del sol en los campos
me rompía el corazón de niño
Ni siquiera tu presencia me
hubiese sosegado
Cuando mi alma canta en el
dolor lamentos
en el corazón
nace un triste llanto
De nada valdría volverme de
roca dura
pues me he convertido
en el ladrón de tus querencias.
Cuando continúes tu viaje
hazlo sin despedirte
Los adioses son tan tristes.
mientras el mundo sonreía
ajenamente
la alegría del sol en los campos
me rompía el corazón de niño
Ni siquiera tu presencia me
hubiese sosegado
Cuando mi alma canta en el
dolor lamentos
en el corazón
nace un triste llanto
De nada valdría volverme de
roca dura
pues me he convertido
en el ladrón de tus querencias.
Cuando continúes tu viaje
hazlo sin despedirte
Los adioses son tan tristes.
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