sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Triste es la boca sin labios,
cuando caen las murallas dentales,
se vuelve gota la lengua que separa cada sabor.
cuando caen las murallas dentales,
se vuelve gota la lengua que separa cada sabor.
Es como si se cayeran los versos con el acento de un adiós,
así es como cada beso se cuelga en su triste marea.
así es como cada beso se cuelga en su triste marea.
Los sueños se caen entre las lágrimas,
se cae la respiración nombrada,
el atardecer de una luz en las tinieblas,
por unos labios robados,
así se apagan los sabores
en cada noche de labios que no existían.
se cae la respiración nombrada,
el atardecer de una luz en las tinieblas,
por unos labios robados,
así se apagan los sabores
en cada noche de labios que no existían.
Las almas se caían,
el adiós de un sol sin huida,
a donde las sombras eran las palabras
que quedaban presas del pánico,
de un adiós hacia la otra dimensión,
esa que no se puede hablar,
esa que caía entre una montaña de cuerpos,
así se fundió el beso entre los dientes.
el adiós de un sol sin huida,
a donde las sombras eran las palabras
que quedaban presas del pánico,
de un adiós hacia la otra dimensión,
esa que no se puede hablar,
esa que caía entre una montaña de cuerpos,
así se fundió el beso entre los dientes.
Cada luz quedó cegada,
no había espiritualidad en sus almas,
se tendían trampas,
adiós a los silencios nocturnos,
se desmayaban las letras al compás de un adiós,
era como la muerte en las palabras,
se cosían los cuerpos sin señales de ida ni de vuelta,
adiós a todo lo que el beso componía,
una boca sin labios ha todos confundía,
era como un mordisco de pesadillas entre los orígenes
de ver su boca en la mía.
no había espiritualidad en sus almas,
se tendían trampas,
adiós a los silencios nocturnos,
se desmayaban las letras al compás de un adiós,
era como la muerte en las palabras,
se cosían los cuerpos sin señales de ida ni de vuelta,
adiós a todo lo que el beso componía,
una boca sin labios ha todos confundía,
era como un mordisco de pesadillas entre los orígenes
de ver su boca en la mía.
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