Enhiestosurtidor
Poeta recién llegado
La luz se movía lentamente
subida
a lápidas de sangre lúgubre
y oscuras.
Calladas sus altas siluetas
labios sordos
escupiendo sus pupilas negras
ya escupidas.
En el dia que la llama la noche despertaba,
en sábanas coladas silenciosas
lámparas, lámparas que ahogan
cuantas sombras requieran ahuyentando.
subida
a lápidas de sangre lúgubre
y oscuras.
Calladas sus altas siluetas
labios sordos
escupiendo sus pupilas negras
ya escupidas.
En el dia que la llama la noche despertaba,
en sábanas coladas silenciosas
lámparas, lámparas que ahogan
cuantas sombras requieran ahuyentando.