Jesus Sanmartin
Poeta recién llegado
El campanario de mi pueblo,
clama al viento, por todos los fines.
Suenan campanas que claman a muerto,
silenciosas muestras de reverencia invisible.
Tiene el coche flores a sus lados,
y colores negros, de lirios acompañados.
Las lágrimas están regresando,
el muerto esta llegando.
El coro de niños, en silencio,
comienza las letanías post mortem.
El ataud colocado en el centro,
preside ante toda la corte.
``El señor es mi pastor,
nada me falta´´.
Prosigue el párroco,
con la siguiente alabanza.
`` Apiádate señor del alma
de este joven difunto´´.
Ante esta triste alabanza,
los llantos de todos, se hacen uno
clama al viento, por todos los fines.
Suenan campanas que claman a muerto,
silenciosas muestras de reverencia invisible.
Tiene el coche flores a sus lados,
y colores negros, de lirios acompañados.
Las lágrimas están regresando,
el muerto esta llegando.
El coro de niños, en silencio,
comienza las letanías post mortem.
El ataud colocado en el centro,
preside ante toda la corte.
``El señor es mi pastor,
nada me falta´´.
Prosigue el párroco,
con la siguiente alabanza.
`` Apiádate señor del alma
de este joven difunto´´.
Ante esta triste alabanza,
los llantos de todos, se hacen uno