Tristes son los versos de Neruda,
Amargas son las voces de mi alma,
el loco soñador camina por las aguas de la melancolía
mientras sus fauces lujuriosas absorben el vino de la sabiduría.
Los recuerdos de antaño me resucitan en este continuo presente
la vida se torna gris en las calles de Madrid,
y mi ser, permanece en este lugar, quieto e intacto
soñando con las calles de París.
Me despierto en cada amanecer
de rosáceos dedos
anhelando hallar la piedra filosofal
pero la desolación,
atormenta mis sentidos
constriñe mis emociones
consumiendome en una espiral
de eterna soledad...
Amargas son las voces de mi alma,
el loco soñador camina por las aguas de la melancolía
mientras sus fauces lujuriosas absorben el vino de la sabiduría.
Los recuerdos de antaño me resucitan en este continuo presente
la vida se torna gris en las calles de Madrid,
y mi ser, permanece en este lugar, quieto e intacto
soñando con las calles de París.
Me despierto en cada amanecer
de rosáceos dedos
anhelando hallar la piedra filosofal
pero la desolación,
atormenta mis sentidos
constriñe mis emociones
consumiendome en una espiral
de eterna soledad...