kmirios
Poeta recién llegado
Las lágrimas corren por mi rostro,
como una gota que cae en la noche fría.
La soledad envuelve mi alma,
como el manto que me abriga en la madrugada.
La tristeza es la sombra de mi cuerpo,
como el canto que me arrulla diariamente;
Esa soy yo,
solo un cuerpo vacío,
sin alma y sin vida.
Cómo paso,
tal vez no lo sé,
tampoco me interesa indagar.
Solo quiero pararme y volver a caminar,
sin necesidad de arrodillarme ante esta puta dualidad.
Con el corazón en la mano,
la razón por el suelo,
solo pido una oportunidad más,
donde pueda sonreir,
y no tenga que llorar.
Jugar con las emociones,
perder la mente,
sentirse vacío,
en un juego suicida.
Ya no quiero pensar,
tampoco sentir,
solo huir,
de aquello que me ha hecho sufrir,
no se la salida,
tampoco el camino,
pero no tengo más fuerza,
para luchar contra mi destino.
Camila A. Rios Yepes
como una gota que cae en la noche fría.
La soledad envuelve mi alma,
como el manto que me abriga en la madrugada.
La tristeza es la sombra de mi cuerpo,
como el canto que me arrulla diariamente;
Esa soy yo,
solo un cuerpo vacío,
sin alma y sin vida.
Cómo paso,
tal vez no lo sé,
tampoco me interesa indagar.
Solo quiero pararme y volver a caminar,
sin necesidad de arrodillarme ante esta puta dualidad.
Con el corazón en la mano,
la razón por el suelo,
solo pido una oportunidad más,
donde pueda sonreir,
y no tenga que llorar.
Jugar con las emociones,
perder la mente,
sentirse vacío,
en un juego suicida.
Ya no quiero pensar,
tampoco sentir,
solo huir,
de aquello que me ha hecho sufrir,
no se la salida,
tampoco el camino,
pero no tengo más fuerza,
para luchar contra mi destino.
Camila A. Rios Yepes