No existe forma en que pueda confirmar
si un ser humano soy
o nada más que tierra en el cielo
inexistente y como único soporte
nada,
la compañía es nula
así ha sido y fue,
siendo el consuelo y soporte
físico moral el propio pensamiento
apoyado y fundamento solo por su misma esencia
de existencia y no bien justificada presencia.
No puede haber otro sentimiento
que como piraña famélica
llegue a corroer de tal forma
un ente en el salón vació,
y en verdad el problema
no lleva a auto sugerir una vida
de superación.
Soledad, es la suavidad en la daga,
raíz de un árbol y violencia de la sobrevivencia,
un componente innegable
que forma parte sin aviso
como la belleza cuando se la busca
en lo normal y cotidiano.
De esta forma lo intocable
no se puede cruzar o evadir
como la física tranca o muro,
e ignorar la existencia
es comparado del mismo modo
a no creer en el relleno no carnal del cuerpo
o la innegable vía de auxilio de los pueblos
a cuando las penurias afectan.
La soledad es parte mía,
tuya, mía, tuya y nuestra.
si un ser humano soy
o nada más que tierra en el cielo
inexistente y como único soporte
nada,
la compañía es nula
así ha sido y fue,
siendo el consuelo y soporte
físico moral el propio pensamiento
apoyado y fundamento solo por su misma esencia
de existencia y no bien justificada presencia.
No puede haber otro sentimiento
que como piraña famélica
llegue a corroer de tal forma
un ente en el salón vació,
y en verdad el problema
no lleva a auto sugerir una vida
de superación.
Soledad, es la suavidad en la daga,
raíz de un árbol y violencia de la sobrevivencia,
un componente innegable
que forma parte sin aviso
como la belleza cuando se la busca
en lo normal y cotidiano.
De esta forma lo intocable
no se puede cruzar o evadir
como la física tranca o muro,
e ignorar la existencia
es comparado del mismo modo
a no creer en el relleno no carnal del cuerpo
o la innegable vía de auxilio de los pueblos
a cuando las penurias afectan.
La soledad es parte mía,
tuya, mía, tuya y nuestra.