EPV!
Poeta recién llegado
La escala vivencial no es tan sólida y mucho menos feliz como nos lo han mostrado de generación en generación. Aunque debería haber aprendido que no puedo ser tan absolutista como por lo general llego a ser, pero para poder lograr hacerlos entender correctamente, esta vez les haré entender que mis palabras son desde la conciencia y es una simple visión del globo de opiniones y teorías posibles.
La escala de la que les hablo no es para mí ese típico discurso que dan padres a sus hijos para que no se sientan tan mal con la vida real: les dicen que luego de una tristeza o un gran golpe anímico vendrá la felicidad. Ubican a la felicidad sobre la tristeza, pero si analizamos bien la situación y damos vuelta esta escala de sucesos, podemos ver que la felicidad es un tránsito temporal dentro de los parámetros de la tristeza. La tristeza tiene que ser cada vez más fuerte porque o sino no sería un verdadero estado anímico.
La vida no es felicidad o momentos de alegría con alguno que otro de tristeza, de hecho, lo veo más dentro del marco inverso: gente que quiere hacer pensar a sus similares que la vida es fácil y bañada de felicidad sin sentido, para así regalar un antídoto ante las amarguras y el sufrimiento mental de la gente que sabe cuál es la realidad que disfrazan para levantarse cada mañana de invierno.
La escala de la que les hablo no es para mí ese típico discurso que dan padres a sus hijos para que no se sientan tan mal con la vida real: les dicen que luego de una tristeza o un gran golpe anímico vendrá la felicidad. Ubican a la felicidad sobre la tristeza, pero si analizamos bien la situación y damos vuelta esta escala de sucesos, podemos ver que la felicidad es un tránsito temporal dentro de los parámetros de la tristeza. La tristeza tiene que ser cada vez más fuerte porque o sino no sería un verdadero estado anímico.
La vida no es felicidad o momentos de alegría con alguno que otro de tristeza, de hecho, lo veo más dentro del marco inverso: gente que quiere hacer pensar a sus similares que la vida es fácil y bañada de felicidad sin sentido, para así regalar un antídoto ante las amarguras y el sufrimiento mental de la gente que sabe cuál es la realidad que disfrazan para levantarse cada mañana de invierno.
Última edición: