Sin ganas de irme, pero me voy.
Recuerdos bonitos, nobles palabras, acciones valientes, inesperados momentos que valieron la poca quietud y la sensación de calor en medio de un frío que caracteriza y hace sentir una alegría que por dentro lleva también nostalgia y sobretodo ganas de cambio.
A veces uno mismo quisiera que las circunstancias para ciertas cosas fueran diferentes, pero como mi cita con el adiós a este lugar ahora, no se pueden cambiar.
Tener que decir adiós me voy.
No me esta gustando para nada...
Recuerdos bonitos, nobles palabras, acciones valientes, inesperados momentos que valieron la poca quietud y la sensación de calor en medio de un frío que caracteriza y hace sentir una alegría que por dentro lleva también nostalgia y sobretodo ganas de cambio.
A veces uno mismo quisiera que las circunstancias para ciertas cosas fueran diferentes, pero como mi cita con el adiós a este lugar ahora, no se pueden cambiar.
Tener que decir adiós me voy.
No me esta gustando para nada...
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