sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tristes lágrimas de leche,
que me hicieron navegar entre los besos perdidos.
Caí de tus brazos,
ya no supe volar más allá del sol,
porque los tiempos apagaron mis versos,
se cayó el cielo,
se derritieron las palabras
y tus lágrimas de leche.
No supe ver más allá,
el camino triste se hizo cruel con el abismo
de sus ojos.
Más no pude ver que los sueños,
eran letras que se caían
como si fueran losas partidas en mis pupilas.
No había manera de acoplar a los labios
el dulce azúcar de sus palabras,
me ahogaba en su tristeza
como si se fuese su adiós
para siempre,
así era la triste realidad,
con sus tristes lágrimas de leche.
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