poesiaespoesia
Poeta asiduo al portal
No me gustaría tener la tristeza
colgante de la araña,
que vive sola y a la espera
de algún incauto que caiga.
Ella
mudita en su tela,
esperando que la mosca
se equivoque;
de aquí para allá
en la habitación,haciendo enroque.
Ha de ser triste deambular así:
para vivir
es necesario el error del otro;
un descuido sin retorno
para quien se equivoca,
la condena por un descuido
es quedarse ahí
no por voluntad propia
sino
porque no queda otra alternativa.
Y ella siempre sola
arriba.
Esa es la tristeza de la araña:
vivir sola en un rincón,
tejiendo siempre sus hilos de plata
y no poder cultivar ni una flor...
colgante de la araña,
que vive sola y a la espera
de algún incauto que caiga.
Ella
mudita en su tela,
esperando que la mosca
se equivoque;
de aquí para allá
en la habitación,haciendo enroque.
Ha de ser triste deambular así:
para vivir
es necesario el error del otro;
un descuido sin retorno
para quien se equivoca,
la condena por un descuido
es quedarse ahí
no por voluntad propia
sino
porque no queda otra alternativa.
Y ella siempre sola
arriba.
Esa es la tristeza de la araña:
vivir sola en un rincón,
tejiendo siempre sus hilos de plata
y no poder cultivar ni una flor...