estelamari
Poeta recién llegado
TRISTEZA DE OJOS VERDES
Del polvo al polvo,
de regreso a esa tierra
que desgarran los pasos
vigorosos del mundo.
No importa la vida,
no tiene sentido la fe,
si la sombra es eterna,
y la sonrisa se pierde
en el preludio del viento.
Cuan fácil sería volar,
si no estuviera el miedo,
marcando el compás
si no se quedaran inertes
las alas del tiempo.
Del cielo a la vida,
de la vida al sueño,
no es posible decir hasta luego
si el adiós como fuego,
nos arranca la paz.
Se queda el llanto
apretado en el alma
si las horas no vuelven
y el silencio opaca la luz,
que como pálida araña
se desliza en la aurora.
Al final del camino,
se ve tan cerca la luna,
la noche tan grande.
tan cerca los hijos
tan lejos la dicha.
El dolor no da tregua.
y la infinita nostalgia
del cariño en fuga.
delega al recuerdo
una pena sin calma.
La tristeza tuvo hasta ayer,
cuerpo de lágrima,
rostro de mujer,
verde la mirada
y alma de una madre.
estelamari
Del polvo al polvo,
de regreso a esa tierra
que desgarran los pasos
vigorosos del mundo.
No importa la vida,
no tiene sentido la fe,
si la sombra es eterna,
y la sonrisa se pierde
en el preludio del viento.
Cuan fácil sería volar,
si no estuviera el miedo,
marcando el compás
si no se quedaran inertes
las alas del tiempo.
Del cielo a la vida,
de la vida al sueño,
no es posible decir hasta luego
si el adiós como fuego,
nos arranca la paz.
Se queda el llanto
apretado en el alma
si las horas no vuelven
y el silencio opaca la luz,
que como pálida araña
se desliza en la aurora.
Al final del camino,
se ve tan cerca la luna,
la noche tan grande.
tan cerca los hijos
tan lejos la dicha.
El dolor no da tregua.
y la infinita nostalgia
del cariño en fuga.
delega al recuerdo
una pena sin calma.
La tristeza tuvo hasta ayer,
cuerpo de lágrima,
rostro de mujer,
verde la mirada
y alma de una madre.
estelamari