Vianne dPraux
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tristeza Freyre
He olvidado en tu mesa de luz
mis instintos
de triste autoconservación
y barda querencia
entre esos latidos semimuertos
que aparecen como duendes en tu cama
buscando una salida.
Esto es aire. Ese querer a medias
que no me alcanza
para abarcar una mirada,
o una sílaba correctamente dicha ,
como un silencio de cristal
supliendo besos preparados
para nunca llegar a su destino.
Entonces,
hémonos aquí, desdoblando ese lado de la ropa
que indica a la indiferencia
como el color predilecto
para cubrirse el alma
alguna mañana ebria de recuerdos
y desnuda de esencia
Recordar ese estar
como untándonos el cálido desdén
que surge por los poros
hasta cubrir
las pocas ganas de aún no ceder
a desangrarse buscando
una sonrisa únicamente mía en tus ojos.
Y tú lo sabes. Domino ese arte de cerrar
los párpados con miedo
a la realidad , cada vez que abro
tus costuras, tu amor hecho a base
de milisegundos negros y reacciones negativas
donde el placer sabia a piel bañada de sudor
pero no de sentimientos
con frías manos rozándote la cara
con esa pasión por el objeto desechable
con abrupta valentía .
Así que, detente. Por favor
Quédate allí mismo. No es tarde
para coger de nuevo el aire
de entre los huracanes del pasado
Y quizás
y solo quizás
volver a coger nuestros retazos
Y caminar lejos, de cualquier rumbo unido a tu voz.
Porque contigo mis instintos de auto conservación
no fluyen en cada molécula que habita en mi sangre ( )
He olvidado en tu mesa de luz
mis instintos
de triste autoconservación
y barda querencia
entre esos latidos semimuertos
que aparecen como duendes en tu cama
buscando una salida.
Esto es aire. Ese querer a medias
que no me alcanza
para abarcar una mirada,
o una sílaba correctamente dicha ,
como un silencio de cristal
supliendo besos preparados
para nunca llegar a su destino.
Entonces,
hémonos aquí, desdoblando ese lado de la ropa
que indica a la indiferencia
como el color predilecto
para cubrirse el alma
alguna mañana ebria de recuerdos
y desnuda de esencia
Recordar ese estar
como untándonos el cálido desdén
que surge por los poros
hasta cubrir
las pocas ganas de aún no ceder
a desangrarse buscando
una sonrisa únicamente mía en tus ojos.
Y tú lo sabes. Domino ese arte de cerrar
los párpados con miedo
a la realidad , cada vez que abro
tus costuras, tu amor hecho a base
de milisegundos negros y reacciones negativas
donde el placer sabia a piel bañada de sudor
pero no de sentimientos
con frías manos rozándote la cara
con esa pasión por el objeto desechable
con abrupta valentía .
Así que, detente. Por favor
Quédate allí mismo. No es tarde
para coger de nuevo el aire
de entre los huracanes del pasado
Y quizás
y solo quizás
volver a coger nuestros retazos
Armarnos de nuevo en alguna otra sintonía
Y caminar lejos, de cualquier rumbo unido a tu voz.
Porque contigo mis instintos de auto conservación
no fluyen en cada molécula que habita en mi sangre ( )
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