Neila
Poeta asiduo al portal
Mi vida en ruinas, que poco a poco el tiempo va desgastando, la pérdida de ilusiones al ver que mis sueños sólo son eso y no forman parte de la realidad. Los pensamientos alegres se alejan y dan paso al dolor de los recuerdos, pues ya no hay nadie a mi lado para poder sonreír por lo que un día vivimos juntos.
Las ruinas de mi vida se desmoronan por cada lágrima que derramo, por cada suspiro que expulsa mi abatida alma, por cada palabra que escribo y que queda sepultada en la nada, por la agonía de mis sensaciones.
No puedo levantar el edificio de la vida, sólo puedo resignarme e intentar edificarlo en los momentos en que una mínima gota de felicidad aflore sobre ese desvencijado tumulto de piedras. Mas ahora, veo caer a pasos agigantados esas ruinas y no sé cuando llegará el día en que pueda reconstruirlas.
Las ruinas de mi vida se desmoronan por cada lágrima que derramo, por cada suspiro que expulsa mi abatida alma, por cada palabra que escribo y que queda sepultada en la nada, por la agonía de mis sensaciones.
No puedo levantar el edificio de la vida, sólo puedo resignarme e intentar edificarlo en los momentos en que una mínima gota de felicidad aflore sobre ese desvencijado tumulto de piedras. Mas ahora, veo caer a pasos agigantados esas ruinas y no sé cuando llegará el día en que pueda reconstruirlas.