Lentamente, tristeza,
te fuiste desvaneciendo
y diste paso, sin prisa,
a la esperanza, a los anhelos.
Me tenías prisionero
entre oscuras paredes, calladas.
mi compañera: la luna;
mi carcelero: el silencio
y mis duras cadenas: recuerdos.
Con el tiempo esas cadenas
se fueron fundiendo a mi cuerpo.
El silencio, mustio carcelero,
cantaba conmigo y el viento.
La luna, compañera eterna,
se convirtió en una flor y
su voz , su brillo, su risa,
crearon semillas de amor...
Y el sol trajo luz a su amada,
traspasando esas viejas paredes gastadas,
despojándolas de sus preciadas prendas: toscas telarañas
y de paso sin darse cuenta, casi,
limpiando sus oscuras miradas calladas
Y así fui libre otra vez feliz
te fuiste desvaneciendo
y diste paso, sin prisa,
a la esperanza, a los anhelos.
Me tenías prisionero
entre oscuras paredes, calladas.
mi compañera: la luna;
mi carcelero: el silencio
y mis duras cadenas: recuerdos.
Con el tiempo esas cadenas
se fueron fundiendo a mi cuerpo.
El silencio, mustio carcelero,
cantaba conmigo y el viento.
La luna, compañera eterna,
se convirtió en una flor y
su voz , su brillo, su risa,
crearon semillas de amor...
Y el sol trajo luz a su amada,
traspasando esas viejas paredes gastadas,
despojándolas de sus preciadas prendas: toscas telarañas
y de paso sin darse cuenta, casi,
limpiando sus oscuras miradas calladas
Y así fui libre otra vez feliz