Luis Jaramillo
Poeta recién llegado
I
Ahuyento el bullicio que carcome mi soledad
en los días grises de mi desesperación.
El viento gime,
tiembla en la oscuridad
mientras tu recuerdo
borra las palabras mudas de mi silencio.
No hay espacio en el pensamiento
para albergar la moribunda realidad,
no existe el tiempo en las caricias frías
y la muerte huye de las tumbas vacías
de mi eterno desvelo.
II
Vació, eterno y negro abismo mío
tú que habitas mis sentidos,
que juegas con mi melancolía
te regalo un viaje sin regreso
hasta el húmedo nacimiento
de mis lágrimas,
hasta el despertar de mis pasiones vanas,
te esperará la luna oscura,
te abrazara en su noche,
te amara por siempre
sin dudas,
sin miedo
y sin reproches.
Ahuyento el bullicio que carcome mi soledad
en los días grises de mi desesperación.
El viento gime,
tiembla en la oscuridad
mientras tu recuerdo
borra las palabras mudas de mi silencio.
No hay espacio en el pensamiento
para albergar la moribunda realidad,
no existe el tiempo en las caricias frías
y la muerte huye de las tumbas vacías
de mi eterno desvelo.
II
Vació, eterno y negro abismo mío
tú que habitas mis sentidos,
que juegas con mi melancolía
te regalo un viaje sin regreso
hasta el húmedo nacimiento
de mis lágrimas,
hasta el despertar de mis pasiones vanas,
te esperará la luna oscura,
te abrazara en su noche,
te amara por siempre
sin dudas,
sin miedo
y sin reproches.
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