Mercedes
Poeta adicto al portal
Tristeza
La tristeza se ha mostrado
en cada huella de mis pasos.
Y las letras han llorado,
cuando mi pincel ha trazado.
Sus cabellos son como cuerdas,
que se enredan en mis deseos.
Provocando caídas en la tierra,
por la melancolía de estos versos.
No se aparta el infortunio,
que mi desértico amor ha plasmado.
Los ecos de un gemido taciturno,
en mi retrato se han matizado.
Hay soledad en este dolor anclado.
¡Que se va hirviendo, se va hirviendo!
En mi corazón enamorado.
Pues ella es mi fragilidad poética,
ella es el portal en mi vida tétrica.
La tristeza es una astilla a su lejanía.
Me siento como un tronco con espinas;
tan marchito; tan desfallecido.
Entre cantares de llantos,
mas no de grillos.
La tristeza, la pasión,
La nocturna expresión
de mi rostro resignado
a la desolación.
Es escasa el agua
que contiene mi cuerpo.
Porque se vacía en el alma,
la tristeza de estos versos.
La tristeza se ha mostrado
en cada huella de mis pasos.
Y las letras han llorado,
cuando mi pincel ha trazado.
Sus cabellos son como cuerdas,
que se enredan en mis deseos.
Provocando caídas en la tierra,
por la melancolía de estos versos.
No se aparta el infortunio,
que mi desértico amor ha plasmado.
Los ecos de un gemido taciturno,
en mi retrato se han matizado.
Hay soledad en este dolor anclado.
¡Que se va hirviendo, se va hirviendo!
En mi corazón enamorado.
Pues ella es mi fragilidad poética,
ella es el portal en mi vida tétrica.
La tristeza es una astilla a su lejanía.
Me siento como un tronco con espinas;
tan marchito; tan desfallecido.
Entre cantares de llantos,
mas no de grillos.
La tristeza, la pasión,
La nocturna expresión
de mi rostro resignado
a la desolación.
Es escasa el agua
que contiene mi cuerpo.
Porque se vacía en el alma,
la tristeza de estos versos.
