SHERIDAM
Poeta asiduo al portal
Tus suspiros tristes se pierden en el viento
silbando en las colinas,
llevando la tristeza de tu alma al infinito;
Infinito triste de tus ruinas.
Sé que no quieres contar con esta historia,
que los pasos que caminas no son gratos…
…Sin embargo:
¿Quién soy yo para pedirte que sonrías?
El mundo a tus pies se añeja como el vino
tristeza de momento pardo;
de deleite amargo;
de momentos bajos.
Tristes tus manos frías en mi espalda
sin hablar de lo que fuimos,
gritando…¡que ya no seremos!.
Tristes tus recuerdos escondidos
en el miedo,
en las patas de la mesa
que rayadas por tus pies se encuentran.
Tristes mis llegadas a tu ausencia
en presencia de tu cuerpo…
qué tristeza que me embriaga al escribir
pensando…
…en que te debo dejar volar por las colinas,
en mis tristes suspiros perdidos en el viento
y catapultar al pasado
cada mínimo detalle
y el lenguaje de tus besos.
Quería naufragar con los ojos cerrados
¡y lo hice!... a pesar de saber que mi final seguro…
…era estrellarme,
No me senté a imaginar lo que dolía tu ausencia en mis miradas
Y la falta de tu rima en mis palabras.
¡No me sorprendes!...
Me alegra saber que lo intente
Y de recuerdo… estás palabras…
en el mar de tus silencios.
silbando en las colinas,
llevando la tristeza de tu alma al infinito;
Infinito triste de tus ruinas.
Sé que no quieres contar con esta historia,
que los pasos que caminas no son gratos…
…Sin embargo:
¿Quién soy yo para pedirte que sonrías?
El mundo a tus pies se añeja como el vino
tristeza de momento pardo;
de deleite amargo;
de momentos bajos.
Tristes tus manos frías en mi espalda
sin hablar de lo que fuimos,
gritando…¡que ya no seremos!.
Tristes tus recuerdos escondidos
en el miedo,
en las patas de la mesa
que rayadas por tus pies se encuentran.
Tristes mis llegadas a tu ausencia
en presencia de tu cuerpo…
qué tristeza que me embriaga al escribir
pensando…
…en que te debo dejar volar por las colinas,
en mis tristes suspiros perdidos en el viento
y catapultar al pasado
cada mínimo detalle
y el lenguaje de tus besos.
Quería naufragar con los ojos cerrados
¡y lo hice!... a pesar de saber que mi final seguro…
…era estrellarme,
No me senté a imaginar lo que dolía tu ausencia en mis miradas
Y la falta de tu rima en mis palabras.
¡No me sorprendes!...
Me alegra saber que lo intente
Y de recuerdo… estás palabras…
en el mar de tus silencios.