Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Mis manos como tropas guerrilleras esperando tu señal
y mis ojos como espías detrás de tu mirada,
esto de enamorarme aunque al principio me sonaba mal
resultó un respiro para la pobre de mi alma.
Ya pasé por donde asustan, estuve solo sin tu regazo,
no me arrepiento de los malos ratos que viví,
a la esperanza del amor le agregué tus brazos
y dos mordiscos en el cuello que no te pedí...
Pero que recibo con gusto, siendo un testigo de todo
y no testigo de los que andan puerta a puerta,
me acaricia la brisa de tu voz, siendo mi tesoro
y yo que ya no creía ni en las apuestas...
Porque descubrí que lo mío no era la suerte
ni el sueño esponjoso de cubrirte un beso,
sería macabro que me abandones hoy que gano tenerte
y menos mañana que espero conjugar el nosotros.
Dije que mis manos como tropas guerrilleras
y creo que las tropas entran en paz conmigo,
el suburbio del desencanto ya no encontró cobijo,
si supieras donde anda mi mente, si supieras...
Declararías ante el juzgado que padezco de obsceno,
alegando que falta el recato de caballero en mi lengua,
a cada perro mudo le viene un gato tuerto
y a cada ángel caído, un infierno, sálvese el que quiera.
Coronel, hemos puesto en preaviso al enemigo
indicando coordenadas de la próxima guerra,
cuando esté por invadir tu campo te aviso
para que vayas preparando la cama, doncella.
y mis ojos como espías detrás de tu mirada,
esto de enamorarme aunque al principio me sonaba mal
resultó un respiro para la pobre de mi alma.
Ya pasé por donde asustan, estuve solo sin tu regazo,
no me arrepiento de los malos ratos que viví,
a la esperanza del amor le agregué tus brazos
y dos mordiscos en el cuello que no te pedí...
Pero que recibo con gusto, siendo un testigo de todo
y no testigo de los que andan puerta a puerta,
me acaricia la brisa de tu voz, siendo mi tesoro
y yo que ya no creía ni en las apuestas...
Porque descubrí que lo mío no era la suerte
ni el sueño esponjoso de cubrirte un beso,
sería macabro que me abandones hoy que gano tenerte
y menos mañana que espero conjugar el nosotros.
Dije que mis manos como tropas guerrilleras
y creo que las tropas entran en paz conmigo,
el suburbio del desencanto ya no encontró cobijo,
si supieras donde anda mi mente, si supieras...
Declararías ante el juzgado que padezco de obsceno,
alegando que falta el recato de caballero en mi lengua,
a cada perro mudo le viene un gato tuerto
y a cada ángel caído, un infierno, sálvese el que quiera.
Coronel, hemos puesto en preaviso al enemigo
indicando coordenadas de la próxima guerra,
cuando esté por invadir tu campo te aviso
para que vayas preparando la cama, doncella.