David Varela
Poeta recién llegado
Cuantas veces quise que tocaras la puerta
o al menos a las ventanas que golpea la lluvia
sentarnos en el sillón de mi casa
y tomarnos un café
Cuantas veces te he escrito ya
con letras y frases desesperadas
páginas y páginas arrugadas
como la voz que hoy te habla
Cuantas veces te vi sonreír
y el viento sabe que yo rezaba
porque fuera por mi causa
o al menos para mí
Cuantas veces te he llorado ya
Esperando curarme de tu ausencia
pero ya conoces mi torpeza
ya conoces bien mi perseverancia
Cuantas veces me despido
pero al final me quedo
Porque no encuentro otro sitio
donde habite a las anchas este corazón
Cuantas veces me has pedido que te suelte
Como si no te hubiera soltado ya
como si no supiera que habitas otros mundos
y palpitas en otro pecho
Cuantas veces he tenido que despertarme
sabiendo que ese día tampoco cambiará
que el pasado seguirá siendo el mismo
y mi presente el breve espacio en que no estás
Cuantas veces sueño con ser tu trova perfecta
esa canción que no te saques de la cabeza
para entonces salir de este cuerpo cansado
y vivir para siempre en tu recuerdo
o al menos a las ventanas que golpea la lluvia
sentarnos en el sillón de mi casa
y tomarnos un café
Cuantas veces te he escrito ya
con letras y frases desesperadas
páginas y páginas arrugadas
como la voz que hoy te habla
Cuantas veces te vi sonreír
y el viento sabe que yo rezaba
porque fuera por mi causa
o al menos para mí
Cuantas veces te he llorado ya
Esperando curarme de tu ausencia
pero ya conoces mi torpeza
ya conoces bien mi perseverancia
Cuantas veces me despido
pero al final me quedo
Porque no encuentro otro sitio
donde habite a las anchas este corazón
Cuantas veces me has pedido que te suelte
Como si no te hubiera soltado ya
como si no supiera que habitas otros mundos
y palpitas en otro pecho
Cuantas veces he tenido que despertarme
sabiendo que ese día tampoco cambiará
que el pasado seguirá siendo el mismo
y mi presente el breve espacio en que no estás
Cuantas veces sueño con ser tu trova perfecta
esa canción que no te saques de la cabeza
para entonces salir de este cuerpo cansado
y vivir para siempre en tu recuerdo