Etherea
Poeta fiel al portal
[center:3d274c0fd4]Tras una máscara oculta
un rostro lleno de temor
Pasa sus días errante
buscando de dios el favor.
Bajo sus enclenques brazos
cobija un pequeño laúd
El único que desea
que le acompañe al ataúd.
Atardece ya en el río
el se acomoda en la orilla
para trovarle a su amada
versos, cuentos y quintillas.
Su dama una lavandera
llamada la sin razón
Entregó a un rey sus virtudes
y el le arrancó el corazón.
Desde entonces solo sale
de sus labios un suspiro
En su pecho escucha el eco
de lo que antes fue un latido.
Níveas mejillas realzan
una belleza angelical
Sus profundos ojos verdes
confirman que no es mortal.
Cada mañana dedica
una mirada al trovador
una efímera sonrisa
más hermosa que una flor.
El le sigue componiendo
una tras otra canción
Sueña con besar su pelo
dorados rizos de algodón.
Mas un día inesperado
ella le deja una prenda
Un anillo y una flor
le dan esperanza eterna.
Se los guarda en un bolsillo
que hay cerca del corazón
y por la noche los vela
con fervorosa devoción.
Y que cruel es el destino
el trovador ha olvidado
un pequeño pergamino
bajo el anillo dorado.
Allí le confiesa su amor
le pide sin falta acuda
donde encontró aquella flor
para disipar sus dudas.
A las tres de la mañana
encuentran su cuerpo inerte
a manos de salteadores
hayó su dama la muerte.
En su mano sostenía
un pañuelo y una flor
y una lágrima escarlata
que lloró a su trovador.
[/center:3d274c0fd4]
un rostro lleno de temor
Pasa sus días errante
buscando de dios el favor.
Bajo sus enclenques brazos
cobija un pequeño laúd
El único que desea
que le acompañe al ataúd.
Atardece ya en el río
el se acomoda en la orilla
para trovarle a su amada
versos, cuentos y quintillas.
Su dama una lavandera
llamada la sin razón
Entregó a un rey sus virtudes
y el le arrancó el corazón.
Desde entonces solo sale
de sus labios un suspiro
En su pecho escucha el eco
de lo que antes fue un latido.
Níveas mejillas realzan
una belleza angelical
Sus profundos ojos verdes
confirman que no es mortal.
Cada mañana dedica
una mirada al trovador
una efímera sonrisa
más hermosa que una flor.
El le sigue componiendo
una tras otra canción
Sueña con besar su pelo
dorados rizos de algodón.
Mas un día inesperado
ella le deja una prenda
Un anillo y una flor
le dan esperanza eterna.
Se los guarda en un bolsillo
que hay cerca del corazón
y por la noche los vela
con fervorosa devoción.
Y que cruel es el destino
el trovador ha olvidado
un pequeño pergamino
bajo el anillo dorado.
Allí le confiesa su amor
le pide sin falta acuda
donde encontró aquella flor
para disipar sus dudas.
A las tres de la mañana
encuentran su cuerpo inerte
a manos de salteadores
hayó su dama la muerte.
En su mano sostenía
un pañuelo y una flor
y una lágrima escarlata
que lloró a su trovador.
sin palabras :!: :!: me encanto