Versólogo
Poeta recién llegado
A
veces
la fuerza
implacable
del oleaje
emerge furiosa.
Espuma traicionera,
Poseidón envenenado
lanza su tridente ciego.
Un rugido salobre y fatal
que resuena, destructor, maremoto
iracundo, y que nace y crece y explota
y se alimenta de pececillos terrestres,
de caballitos de arena rotos y asustados.
Es un toro salado que cornea delirantes
golpes de mar y desparrama corales tenebrosos.
Son los delfines del rencor emponzoñados en salitre.
Todo lo llenan las olas blasfemantes cargadas de odio.
Algas corrompidas que vuelan en torbellinos irrefrenables.
Tiburones asustados que lloran sal entre llamaradas turbias.
Un puñetazo turquesa cargado de caracolillos asesinos.
Pero al final la noche logra domar las olas restallantes, que abandonan.
Cesa la guerra: quedan cuchillazos de arena muerta, espasmos burbujeantes,
sirenas desgajadas, cuerpos podridos de mar y almas llorando desconsoladas.
veces
la fuerza
implacable
del oleaje
emerge furiosa.
Espuma traicionera,
Poseidón envenenado
lanza su tridente ciego.
Un rugido salobre y fatal
que resuena, destructor, maremoto
iracundo, y que nace y crece y explota
y se alimenta de pececillos terrestres,
de caballitos de arena rotos y asustados.
Es un toro salado que cornea delirantes
golpes de mar y desparrama corales tenebrosos.
Son los delfines del rencor emponzoñados en salitre.
Todo lo llenan las olas blasfemantes cargadas de odio.
Algas corrompidas que vuelan en torbellinos irrefrenables.
Tiburones asustados que lloran sal entre llamaradas turbias.
Un puñetazo turquesa cargado de caracolillos asesinos.
Pero al final la noche logra domar las olas restallantes, que abandonan.
Cesa la guerra: quedan cuchillazos de arena muerta, espasmos burbujeantes,
sirenas desgajadas, cuerpos podridos de mar y almas llorando desconsoladas.