rafael tato
Poeta fiel al portal
Con la complicidad de mi nariz,
detengo el efluvio de tu aliento;
lenguaje mudo que venciendo las tormentas,
se adhiere a mi espíritu, más allá del universo.
Lo siento como miel curvándose en mi boca;
descifro sus huellas invisibles y mutantes;
es tu aliento perfume natural que me enamora,
elixir de la luz, viajero sorpresivo del instante.
Roza tu fragancia tu cuerpo entre mi sangre,
lascivamente pura, insondable…¡serena!
en elípticas de almendras y de rosas zodiacales,
sellas dicha, sexo y amor como un emblema.
Tu aliento se hace espíritu en mi carne;
cántaros de ensueños colorean su esencia;
es metal púrpura de luz que brilla y arde,
brizna eterna de tu sombra, ante mi presencia.
Esta noche de deslumbrante homilía de luceros,
me enrosco en la pupila imaginaria de tu aliento;
lo inhalo, lo desnudo, lo siento, lo venero,
lo gozo…Lo repaso…Y lo disfruto como un recreo.
Y aquí estoy mujer, bebiéndome tu ausencia,
añorándote entre ilusiones, esperanzas y lamentos,
deshojándole al recuerdo el anhelo de tu presencia,
inhalando cual fiel adicto, la fragancia de tu aliento.
Tato Ospina
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Colombia
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