Isaías Súvel
Me gusta más el seudónimo ARREBATADO DE TERNURA.-
TU ALIENTO
---------------------------------------------------------
Tu aliento.
Yo existo por él, por él yo vivo,
… me dejó cautivo.
Como al primer hombre me dejaste vivo
En aquel huerto de la menta fresca
¡Y aquella sonrisa
Santísima sonrisa, cuando yo te vi!
Y os lo juro que
Sonrisa más santa yo no he percibido
Luego llegó a mí
Ese aire puro
De tu boca en fiesta
Diciéndome un lucero
Que te ame a ti
¡Oh rúbrica perfecta!
… ¿Pero ... me dejaste vivo?.
Más bien me mataste,
con caricias lejanas, con ansias constantes.
Con sutiles campanas, con ruego anhelante,
con vigilias vanas, con negaciones grandes.
Con paisajes que agreden, de pasiones santas,
con aromas verdes, con sinuosidades tantas.
Tus paisajes que agreden nuestro débil arte
y las musas no pueden siquiera enfrentarte.
Y esa tarde morada tu boca me dijo:
ya no queda nada de lo que te exijo.
Y el aroma verde que me trajo el viento,
me dijo que era tarde con muy triste acento.
Y te fuiste lejos y me dejaste solo,
sumido y perplejo en tristeza y lloros.
Y el aroma inmenso de esta distancia,
hace que otros besos ya no tengan fragancia.
&&&&&&
---------------------------------------------------------
Tu aliento.
Yo existo por él, por él yo vivo,
… me dejó cautivo.
Como al primer hombre me dejaste vivo
En aquel huerto de la menta fresca
¡Y aquella sonrisa
Santísima sonrisa, cuando yo te vi!
Y os lo juro que
Sonrisa más santa yo no he percibido
Luego llegó a mí
Ese aire puro
De tu boca en fiesta
Diciéndome un lucero
Que te ame a ti
¡Oh rúbrica perfecta!
… ¿Pero ... me dejaste vivo?.
Más bien me mataste,
con caricias lejanas, con ansias constantes.
Con sutiles campanas, con ruego anhelante,
con vigilias vanas, con negaciones grandes.
Con paisajes que agreden, de pasiones santas,
con aromas verdes, con sinuosidades tantas.
Tus paisajes que agreden nuestro débil arte
y las musas no pueden siquiera enfrentarte.
Y esa tarde morada tu boca me dijo:
ya no queda nada de lo que te exijo.
Y el aroma verde que me trajo el viento,
me dijo que era tarde con muy triste acento.
Y te fuiste lejos y me dejaste solo,
sumido y perplejo en tristeza y lloros.
Y el aroma inmenso de esta distancia,
hace que otros besos ya no tengan fragancia.
&&&&&&
Última edición: