Tu alma a contraluz
nunca comprendida,
sola,
y no hay flores en el mundo
para nadie
salvo para los muertos.
Te recuerdo con las alas rotas
en el silencio de tus noches,
para ti, sola,
fuego que poco a poco se extingue,
sin calentar un amor
ni a los sueños.
Tu alma libre,
para ti.
A solas.