Felipe Antonio Santorelli
Poeta que considera el portal su segunda casa
Bajo el arco de la bóveda celeste
se aglutinan sentimientos sin parar
son silencios, son deseos, son encantos
que me encantan y enamoran más y más
son las luces de luciérnagas desnudas
que se mecen entre nubes que palpitan
entre estrellas titilantes y golosas
muy golosas del amor que has de brindar
y mi entorno todo vibra tiernamente
y mi piso se disuelve en tu mirada
y ya floto y ya vuelo y ya siento
todo y nada, nada y todo se estremecerse
en el limbo que me absorbe y se divierte
dirimiendo mis caricias en tu altar
se aglutinan sentimientos sin parar
son silencios, son deseos, son encantos
que me encantan y enamoran más y más
son las luces de luciérnagas desnudas
que se mecen entre nubes que palpitan
entre estrellas titilantes y golosas
muy golosas del amor que has de brindar
y mi entorno todo vibra tiernamente
y mi piso se disuelve en tu mirada
y ya floto y ya vuelo y ya siento
todo y nada, nada y todo se estremecerse
en el limbo que me absorbe y se divierte
dirimiendo mis caricias en tu altar