adopos
adopos
Tu amor me hará…
Tus cejas de gitana tapan tu mirada morena.
¿Es que no me quieres ver ahora?.¿Cuándo?
Yo oigo los violines; tú, el perfume de las rosas?
La primavera asoma fresca a tus mejillas de manzana.
Yo también con el vino, las uvas y las flores. Sabes…llegué.
¿Por qué la ventana cerrada y las cortinas del color de tus cabellos?
Y las sillas duermen en el suelo y la almohada en la mesa…digo.
Mujer pero si la mora no fue mucha.
Sólo, sólo duró el dolor de amante…
Apenas un lustro…sabes, no sabía de esa guerra.
Partí, sólo con mi pluma y mi fusil de paz para el trigo.
Mi madre me dijo: “No la vuelvas a ver si estás herido”
Mis hermanos:” No te olvides de nuestro último juego de cometas”.
Mis amigos: “En tus ratos de trinchera, juega con nosotros”.
Los pocos enemigos: “Hazte amigo, de nosotros los muertos”.
Y yo me dije: “Cuando vuelvas, cuando vuelvas…ama sin heridas”.
Que tu mirada llegue a mis niñas. Anda mujer…sonríe.
¡Golpéame el pecho, aráñame la sorpresa, pero bésame!
He viajado por mi vida, por la tuya…merezco ya tu amor.
¡Mira!.¡Mira, haremos lo que nos faltó hacer, por Dios!
Ese árbol debe crecer en el patio: Nosotros, un canelo.
Te prometo que en cada hoja escribiré un poema.
¡Aún sabiendo que no sé del escribir, tu amor me hará poeta!
Haber:
"Noche desprovista de consuelo,
cogedora de tristeza y desdicha,
tú me partes a un día ineditable.
He recibido un beso más grande,
que el propio deseo del corazón;
aun la hora me esconde tus ojos.
Enigmático amor, qué tu noche,
distraída en una magia acabada
y con tantas cosas por contarse.
Tu cielo y tu piso ya se unieron;
va leyendo tus labios y tus ojos;
ellos dirán lo mucho que te amo".
Tus cejas de gitana tapan tu mirada morena.
¿Es que no me quieres ver ahora?.¿Cuándo?
Yo oigo los violines; tú, el perfume de las rosas?
La primavera asoma fresca a tus mejillas de manzana.
Yo también con el vino, las uvas y las flores. Sabes…llegué.
¿Por qué la ventana cerrada y las cortinas del color de tus cabellos?
Y las sillas duermen en el suelo y la almohada en la mesa…digo.
Mujer pero si la mora no fue mucha.
Sólo, sólo duró el dolor de amante…
Apenas un lustro…sabes, no sabía de esa guerra.
Partí, sólo con mi pluma y mi fusil de paz para el trigo.
Mi madre me dijo: “No la vuelvas a ver si estás herido”
Mis hermanos:” No te olvides de nuestro último juego de cometas”.
Mis amigos: “En tus ratos de trinchera, juega con nosotros”.
Los pocos enemigos: “Hazte amigo, de nosotros los muertos”.
Y yo me dije: “Cuando vuelvas, cuando vuelvas…ama sin heridas”.
Que tu mirada llegue a mis niñas. Anda mujer…sonríe.
¡Golpéame el pecho, aráñame la sorpresa, pero bésame!
He viajado por mi vida, por la tuya…merezco ya tu amor.
¡Mira!.¡Mira, haremos lo que nos faltó hacer, por Dios!
Ese árbol debe crecer en el patio: Nosotros, un canelo.
Te prometo que en cada hoja escribiré un poema.
¡Aún sabiendo que no sé del escribir, tu amor me hará poeta!
Haber:
"Noche desprovista de consuelo,
cogedora de tristeza y desdicha,
tú me partes a un día ineditable.
He recibido un beso más grande,
que el propio deseo del corazón;
aun la hora me esconde tus ojos.
Enigmático amor, qué tu noche,
distraída en una magia acabada
y con tantas cosas por contarse.
Tu cielo y tu piso ya se unieron;
va leyendo tus labios y tus ojos;
ellos dirán lo mucho que te amo".