Es tan misterioso tu amor,
como la cara oculta de la luna,
tan ardiente como el sol,
que acaricia la arena de las dunas.
Es tan suave como el olor,
de la rosa en la penumbra,
y tan generoso en su pasión,
como el jugo dulce de las frutas.
Es alegre como el ruiseñor,
y fresco como la bruma,
fuerte y alto como un torreón,
y frágil como un niño de cuna.
Por eso te adueñas del corazón,
y aunque la vida pase factura,
de los excesos de nuestro amor,
encontraré alivio en la amargura,
de quererte a ti más que a Dios.
como la cara oculta de la luna,
tan ardiente como el sol,
que acaricia la arena de las dunas.
Es tan suave como el olor,
de la rosa en la penumbra,
y tan generoso en su pasión,
como el jugo dulce de las frutas.
Es alegre como el ruiseñor,
y fresco como la bruma,
fuerte y alto como un torreón,
y frágil como un niño de cuna.
Por eso te adueñas del corazón,
y aunque la vida pase factura,
de los excesos de nuestro amor,
encontraré alivio en la amargura,
de quererte a ti más que a Dios.