Metatron
Poeta fiel al portal
Tu aroma de mujer.
Destilas a tu paso miles de fragancias
que hacen que me pierda en la locura,
entre el deseo y las elegancias de tu cuerpo
que bañado de sol me golpea los poros,
y hacen en ese instante de tu hermosura
símbolo de pasiones y tentadoras perdiciones.
que hacen que me pierda en la locura,
entre el deseo y las elegancias de tu cuerpo
que bañado de sol me golpea los poros,
y hacen en ese instante de tu hermosura
símbolo de pasiones y tentadoras perdiciones.
Tu aroma de mujer me hace fantasear
con tu cuerpo, con tus manos
te cuelas en mis pulmones
como brisa fresca de otoño,
esparciéndote por todo mi aliento
agitando cada uno de mis pensamientos.
con tu cuerpo, con tus manos
te cuelas en mis pulmones
como brisa fresca de otoño,
esparciéndote por todo mi aliento
agitando cada uno de mis pensamientos.
Me envuelves en cada ocasión,
y poco a poco en tus ojos veo mi perdición,
anhelo que llegue pronto
el momento de arrebatarle al tiempo
un segundo Un minuto
Mejor un deseo.
y poco a poco en tus ojos veo mi perdición,
anhelo que llegue pronto
el momento de arrebatarle al tiempo
un segundo Un minuto
Mejor un deseo.
Tus labios carmín,
fuente de placer interminable,
que en noches eternas son insaciables,
mis hambrientas pasiones inalcanzables.
fuente de placer interminable,
que en noches eternas son insaciables,
mis hambrientas pasiones inalcanzables.
Te escabulles dentro de mis ojos,
y en mi pecho guardas tu aroma de mujer,
con el cual no sé si podre
Soportar tantos malos pensamientos
y en mi pecho guardas tu aroma de mujer,
con el cual no sé si podre
Soportar tantos malos pensamientos
Tu aroma de mujer
que me envuelve en la delicia del placer,
de fantasear con cada línea de tu cuerpo,
de divagar con cada uno de tus cabellos,
y perderme en tu cintura.
que me envuelve en la delicia del placer,
de fantasear con cada línea de tu cuerpo,
de divagar con cada uno de tus cabellos,
y perderme en tu cintura.
Destiñes al pasar
locura para mis neuronas,
tortura para mis manos,
terquedad para mis labios,
y alguna que otra oferta precipitada de tus encantos.
locura para mis neuronas,
tortura para mis manos,
terquedad para mis labios,
y alguna que otra oferta precipitada de tus encantos.
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