Roman Lopez
Poeta recién llegado
-Se apodero de mis sentidos, un aroma sin igual
Al final de ese momento, me marco sin aspirar
Al llevar mis manos al rostro, entro en mi para matar
Un aroma como ninguno, me ataco sin esperar
.
Involuntario me vuelvo,.. ¿cómo?
-Así, como lo digo y así es-.
No logro evitarlo, me enamora sin parar
No quiero dejarlo, me enamore al respirar
Las manos a mi rostro, siempre quiero llevar
-No las puedo alejar-, aunque me quiero contener
El aroma en mis manos, me enamora sin parar
Ese aroma que has dejado, me desea enamorar.
¿Como?
-Así, así es, como lo vivo y lo respiro sin cesar-
Cuando la veo, respiro
Cuando la oigo, suspiro
Cuando la escucho caminar, a su paso sigo
Para volver a respirar.
-Esa briza, Cuando me ha volteado a mirar
A los ojos no la veo, no me quiero enamorar
Pues su aroma en mis manos, me enamora al respirar.
¿Dónde encontraste el aroma?, alguno quiso preguntar
Cuando vio que mi conciencia, me empezaba a reclamar
Simple fue mi respuesta; ¡Pues cuando la he pude tocar!
Hay de mí que ya no puedo, no sé cómo continuar
El aroma que has dejado, me ha pedido claudicar
Otra vez dijo alguno, -es tan fácil de quitar-
-Qué te pasa-, dijo la conciencia, este aroma es sin igual
El aroma en estas manos, nos ha llegado a enamorar
Ya termino estos versos, que te voy a dedicar
Pero tu aroma de mis manos, no lo quiero yo borrar
Que risa me ha causado, este poema terminar.
Pues por tu aroma en mis manos, me ha llegado a enamorar
Tanto así me ha pescado y no me lo quiero quitar
Y por tu aroma las manos; ya no me las quiero lavar.
Ja. Ja. - Ja -ja –ja
Al final de ese momento, me marco sin aspirar
Al llevar mis manos al rostro, entro en mi para matar
Un aroma como ninguno, me ataco sin esperar
.
Involuntario me vuelvo,.. ¿cómo?
-Así, como lo digo y así es-.
No logro evitarlo, me enamora sin parar
No quiero dejarlo, me enamore al respirar
Las manos a mi rostro, siempre quiero llevar
-No las puedo alejar-, aunque me quiero contener
El aroma en mis manos, me enamora sin parar
Ese aroma que has dejado, me desea enamorar.
¿Como?
-Así, así es, como lo vivo y lo respiro sin cesar-
Cuando la veo, respiro
Cuando la oigo, suspiro
Cuando la escucho caminar, a su paso sigo
Para volver a respirar.
-Esa briza, Cuando me ha volteado a mirar
A los ojos no la veo, no me quiero enamorar
Pues su aroma en mis manos, me enamora al respirar.
¿Dónde encontraste el aroma?, alguno quiso preguntar
Cuando vio que mi conciencia, me empezaba a reclamar
Simple fue mi respuesta; ¡Pues cuando la he pude tocar!
Hay de mí que ya no puedo, no sé cómo continuar
El aroma que has dejado, me ha pedido claudicar
Otra vez dijo alguno, -es tan fácil de quitar-
-Qué te pasa-, dijo la conciencia, este aroma es sin igual
El aroma en estas manos, nos ha llegado a enamorar
Ya termino estos versos, que te voy a dedicar
Pero tu aroma de mis manos, no lo quiero yo borrar
Que risa me ha causado, este poema terminar.
Pues por tu aroma en mis manos, me ha llegado a enamorar
Tanto así me ha pescado y no me lo quiero quitar
Y por tu aroma las manos; ya no me las quiero lavar.
Ja. Ja. - Ja -ja –ja