roberto reyes guadron
Poeta recién llegado
Ausencia taciturna del verbo,
encuentro solitario del alma,
que ya no clama, que ya no llora
la tristeza de la noche huérfana
de la melodía pasajera de tu canto.
La aurora se destiñe
en el ocaso efímero, pero doloroso
se pierde el sueño desperdiciado,
en el anhelo inútil de sentirte,
en la magia obscura de la noche .
Más todo pasará mañana
con los primeros rayos de sol
sólo seré recuerdo triste deambulante,
escapado de cualquier instante
que te busque y no te encontré,
Solo seré rumor
y nada más en el ambiente,
sombra en el recuerdo de mi soledad,
plegaria en la ausencia de tu olvido,
verso desprendido
que se pierde en el bullicio de la gente,
de esa gente que no entiende
porque mueren las estrellas
en cualquier noche y cualquier día.
Solo seré historia
poco o nada recordada
clavel marchito de la tarde
que llega al final de la jornada,
suspiro inerte y sin sentido
quizás extraviado, quizás perdido
al no encontrar su alma enamorada.
Ausencia de una vida
en dos horas consumida
mas el alma no entiende
de tiempos ni imprevistos
solo te espera, te siente y te llora
te busca, te inventa y te implora
aun cuando sabe, que no estas.
encuentro solitario del alma,
que ya no clama, que ya no llora
la tristeza de la noche huérfana
de la melodía pasajera de tu canto.
La aurora se destiñe
en el ocaso efímero, pero doloroso
se pierde el sueño desperdiciado,
en el anhelo inútil de sentirte,
en la magia obscura de la noche .
Más todo pasará mañana
con los primeros rayos de sol
sólo seré recuerdo triste deambulante,
escapado de cualquier instante
que te busque y no te encontré,
Solo seré rumor
y nada más en el ambiente,
sombra en el recuerdo de mi soledad,
plegaria en la ausencia de tu olvido,
verso desprendido
que se pierde en el bullicio de la gente,
de esa gente que no entiende
porque mueren las estrellas
en cualquier noche y cualquier día.
Solo seré historia
poco o nada recordada
clavel marchito de la tarde
que llega al final de la jornada,
suspiro inerte y sin sentido
quizás extraviado, quizás perdido
al no encontrar su alma enamorada.
Ausencia de una vida
en dos horas consumida
mas el alma no entiende
de tiempos ni imprevistos
solo te espera, te siente y te llora
te busca, te inventa y te implora
aun cuando sabe, que no estas.