Hay un instante sin tiempo,
antes de que tus labios,
me encuentren,
donde tu ultimo beso,
no tiene cabida.
Entre el antes y después,
se desborda un rió de oro,
intenso, provocativo,
que entra en mi,
con tal fuerza,
que en mi alma no queda,
lugar donde no estés.
Por eso cuando tus labios,
llegan a posarse en los míos,
se detiene el silencio,
se ahueca el espacio,
y caen pétalos rojos,
que nunca llegarán,
a tocar el suelo.
Pero jamás te lo diré.
antes de que tus labios,
me encuentren,
donde tu ultimo beso,
no tiene cabida.
Entre el antes y después,
se desborda un rió de oro,
intenso, provocativo,
que entra en mi,
con tal fuerza,
que en mi alma no queda,
lugar donde no estés.
Por eso cuando tus labios,
llegan a posarse en los míos,
se detiene el silencio,
se ahueca el espacio,
y caen pétalos rojos,
que nunca llegarán,
a tocar el suelo.
Pero jamás te lo diré.