Fran Vicente
Poeta recién llegado
Viene, de nuevo, tu boca.
Una boca, que hace tonta
a otra boca, si la toca.
Es "La Boca", vestida de Satán.
Bañada en copitas de vino.
Grabada a fuego. Cristal
que refleja un ser divino.
¿Cómo llegar a tu boca?
Quizás...¿en un descuido?
¡Dios me salve, por osado!
Pues puedo quedar herido.
¡Ay, que boca, que boquita!
la que imita una sonrisa,
la que siempre tiene prisa
por llegar a alguna cita.
Pero una boca como la tuya,
tan sincera y tan valiente,
que ha besado a tanta gente
-permítanme que me excluya-
ya ni siente ni padece
ni le afecta tener hambre.
Ese rojo de esa boca,
es el rojo de mi sangre.
Una boca, que hace tonta
a otra boca, si la toca.
Es "La Boca", vestida de Satán.
Bañada en copitas de vino.
Grabada a fuego. Cristal
que refleja un ser divino.
¿Cómo llegar a tu boca?
Quizás...¿en un descuido?
¡Dios me salve, por osado!
Pues puedo quedar herido.
¡Ay, que boca, que boquita!
la que imita una sonrisa,
la que siempre tiene prisa
por llegar a alguna cita.
Pero una boca como la tuya,
tan sincera y tan valiente,
que ha besado a tanta gente
-permítanme que me excluya-
ya ni siente ni padece
ni le afecta tener hambre.
Ese rojo de esa boca,
es el rojo de mi sangre.