Miguel Lares
Poeta recién llegado
Tu casta desnudez
Se envían de bajo los altos tilos los aires
que agitados embellecen la luna sobre la tierra,
de la brisa al níveo plumaje
y de tul al inquieto celaje.
Cuando se destila tu olor a mirra fragante
mi cuerpo se funda en oro de gigante,
cuando pierdas la bella agraceja
oye, caerás al son de mi tocata vieja.
Márcame con imprudencia
porque mis ojos son las luz de tu cuerpo,
tomo tus caderas en la espesura
porque en donde do beba es mi ventura.
Implora al hombre que te desnuda
quedando sedienta de amor,
siempre resuena la casta rutilante que miro
a ese rincón tuyo por siempre me retiro.
Se envían de bajo los altos tilos los aires
que agitados embellecen la luna sobre la tierra,
de la brisa al níveo plumaje
y de tul al inquieto celaje.
Cuando se destila tu olor a mirra fragante
mi cuerpo se funda en oro de gigante,
cuando pierdas la bella agraceja
oye, caerás al son de mi tocata vieja.
Márcame con imprudencia
porque mis ojos son las luz de tu cuerpo,
tomo tus caderas en la espesura
porque en donde do beba es mi ventura.
Implora al hombre que te desnuda
quedando sedienta de amor,
siempre resuena la casta rutilante que miro
a ese rincón tuyo por siempre me retiro.