Tu Catedral

Robsalz

Poeta que considera el portal su segunda casa
De tu boca me queda el recuerdo
y de tu piel el color en mi ser,
que te ame tanto no es novedad en este momento,
lo nuevo es que lo confiese antes de envejecer.

El antes y el después murieron contigo,
luego de besarte la boca y de quitarte la ropa
aparecieron mil sueños que son testigos
de que eres mi majestad.

Te pienso, te amo y te cuento
que de tu boca de azúcar no me logro despegar,
te cuento, te amo y bien te comento
que en este páramo desierto
tienes tu catedral.

Me oculto y desvalijo este invierno,
el verano quedó junto a aquél recital
en que canté mis amores
y dijiste "hazme santa de tu voluntad".

Te pienso, te amo y te juro que no miento
cuando digo que aquí tienes tu esclavo de amar,
te digo, te susurro, te confieso
que en este corazón dispuesto
tienes tu catedral.
 
De tu boca me queda el recuerdo
y de tu piel el color en mi ser,
que te ame tanto no es novedad en este momento,
lo nuevo es que lo confiese antes de envejecer.

El antes y el después murieron contigo,
luego de besarte la boca y de quitarte la ropa
aparecieron mil sueños que son testigos
de que eres mi majestad.

Te pienso, te amo y te cuento
que de tu boca de azúcar no me logro despegar,
te cuento, te amo y bien te comento
que en este páramo desierto
tienes tu catedral.

Me oculto y desvalijo este invierno,
el verano quedó junto a aquél recital
en que canté mis amores
y dijiste "hazme santa de tu voluntad".

Te pienso, te amo y te juro que no miento
cuando digo que aquí tienes tu esclavo de amar,
te digo, te susurro, te confieso
que en este corazón dispuesto
tienes tu catedral.
Amigo Uriel, el amor que honra los sentimientos se declara confeso ante la magnitud de tus versos, te felicito por este delicado escrito compañero! saludos! feliz noche, y hasta pronto.
 
De tu boca me queda el recuerdo
y de tu piel el color en mi ser,
que te ame tanto no es novedad en este momento,
lo nuevo es que lo confiese antes de envejecer.

El antes y el después murieron contigo,
luego de besarte la boca y de quitarte la ropa
aparecieron mil sueños que son testigos
de que eres mi majestad.

Te pienso, te amo y te cuento
que de tu boca de azúcar no me logro despegar,
te cuento, te amo y bien te comento
que en este páramo desierto
tienes tu catedral.

Me oculto y desvalijo este invierno,
el verano quedó junto a aquél recital
en que canté mis amores
y dijiste "hazme santa de tu voluntad".

Te pienso, te amo y te juro que no miento
cuando digo que aquí tienes tu esclavo de amar,
te digo, te susurro, te confieso
que en este corazón dispuesto
tienes tu catedral.
Arrullas al amor con la nostalgia y es una amorosa confesión que deja emociones, es un gusto saborear tus bellas letras, saludos cordiales.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba