Csavinien2016
Poeta recién llegado
Tu cuello grácil se encubre,
en la sombra del cabello.
¡Dios! Nada hay más bello,
que cuando tu mano lo descubre.
Tu cuello es la senda,
donde me acerco a los besos.
Que tus labios posesos,
con pasión ofrendan.
Y por él desciendo,
estremeciendo tu espalda.
Cuando un frío de esmeraldas,
tu cuerpo va recorriendo.
En tu cuello danzan,
todos los suspiros y gemidos.
Y el último beso dolorido,
se clava en él como fina lanza.
en la sombra del cabello.
¡Dios! Nada hay más bello,
que cuando tu mano lo descubre.
Tu cuello es la senda,
donde me acerco a los besos.
Que tus labios posesos,
con pasión ofrendan.
Y por él desciendo,
estremeciendo tu espalda.
Cuando un frío de esmeraldas,
tu cuerpo va recorriendo.
En tu cuello danzan,
todos los suspiros y gemidos.
Y el último beso dolorido,
se clava en él como fina lanza.