José Segundo Cefal
Poeta que considera el portal su segunda casa
Disfraz de tu cuerpo cuando sueña.
Tu cuerpo, sereno desierto
de aire-fuego a la vez.
desafinando, liofilizado, expuesto a la humedad.
Te miro.
Desde la mirada más aguda,
que ha convertido a aquel que quiere
en navegante,
transportista de especies y atisbos de duda.
escucho tu despertar,
me hablas de tus sueños...
...había alguien.
...había ejército de pasado.
... jóvenes, vivos.
había otro miedo más arraigado en el suelo
tras el de descubrirme en el despertar sin tu cuerpo.
El sabio navega,
El tonto naufraga.
Nosotros imploramos otra vez la palabra.
Hoy la palabra
ceniza desangelada
ha sido tuya,
por despertar después.
Tu cuerpo, sereno desierto
de aire-fuego a la vez.
desafinando, liofilizado, expuesto a la humedad.
Te miro.
Desde la mirada más aguda,
que ha convertido a aquel que quiere
en navegante,
transportista de especies y atisbos de duda.
escucho tu despertar,
me hablas de tus sueños...
...había alguien.
...había ejército de pasado.
... jóvenes, vivos.
había otro miedo más arraigado en el suelo
tras el de descubrirme en el despertar sin tu cuerpo.
El sabio navega,
El tonto naufraga.
Nosotros imploramos otra vez la palabra.
Hoy la palabra
ceniza desangelada
ha sido tuya,
por despertar después.
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